VISITA CANÓNICA A LA PROVINCIA DE CENTROAMÉRICA

 ALGUNAS CONSIDERACIONES

            Se espera que esta Visita Canónica, iniciada el 17 de Julio y terminada el 29 de octubre, con algunos eventos intermedios como los Encuentros de Pastoral Educativa y de Misión Compartida, haya servido para acrecentar en cada Misionero Claretiano su fidelidad en el Seguimiento de Jesús y en el Servicio misionero que  está prestando, tal como se motivaba en la reunión de inicio de cada Visita

            A lo largo de estos meses dialogué detenidamente con la mayoría de los Misioneros, excepto aquellos que se encontraban de vacaciones; algunos lo hicieron con más confianza y libertad que otros, pero cabe esperar que  haya quedado en cada uno el “compromiso más decidido por mantener vivo el carisma que el Señor nos ha dado para la vida del mundo y para el bien de toda la Iglesia”, tal como  nos sugiere el P. General en su reciente Carta Circular. También se pudo dialogar a nivel comunitario acerca de las preocupaciones mayores que en cada Casa se tienen en búsqueda de soluciones. Y finalmente, se motivó en cada casa a trabajar en aquellas situaciones que parecen ser las más preocupantes en la Provincia en el momento presente, inspirados en las Recomendaciones que nos quedaron de la Visita canónica generalicia:

- La preocupación por la Pastoral Vocacional:

Tarea que nace y se realiza, no tanto por ser depositarios de un cargo a nivel de país o comunidad, cuanto de la convicción del valor de la propia vocación, que necesita ser compartida con otros. Nos hace falta mayor fidelidad y amor a la propia vocación para que nuestras vidas sean capaces de atraer a otros jóvenes a la vivencia del Carisma claretiano. Por todo ello se ha motivado encarecidamente a cada claretiano, y en particular a los ya designados como promotores vocacionales a que dediquen mayor tiempo y ánimo a esta tarea, para que la misma sea considerada de verdad como una prioridad de la Comunidad y de la Provincia. Se ha ido compartiendo la decisión del Gobierno provincial, haciendo eco de esta preocupación por las vocaciones, de designar a Jeremías Lemus como encargado vocacional de la zona norte de la Provincia –Guatemala, Honduras y El Salvador- sin que Iván Cortés deje de ser el Secretario Provincial vocacional. Dicha tarea la alternará Jeremías con estudios que realizará en El Salvador en su camino de preparación a ser formador cuando haga falta.

 -         Espiritualidad y Vida Comunitaria:

Son dos preocupaciones de la Provincia en la actualidad y que ya  fueron trabajadas como prioridades en el último Capítulo General como preocupaciones de toda la Congregación. La preocupación por acrecentar nuestra Espiritualidad misionera ha de partir de la necesidad que tenemos de reafirmar nuestra identidad y de la convicción de la pertenencia al Señor por encima de todo que tenemos los religiosos; pertenencia que se traduce en lo que el Congreso de la Vida Consagrada llamó “pasión por Cristo y pasión por la humanidad”.  Y para que haya en nosotros esa pasión “por Cristo y la humanidad”, que en palabras claretianas se traduciría en  “celo apostólico”, se nos motiva a ir a la fuente de Agua como hizo la Samaritana, y  a romper los cántaros que solamente recogen agua que no quita la sed. Aunque la Espiritualidad no es cuestión solo de si hacemos o no oración personal y comunitaria, ha habido que recordar en algunas Casas la necesidad y obligación que se tiene de compartir espacios de oración común.

La preocupación por la Vida Comunitaria, surge de constatar los constantes individualismos con los que vivimos y desarrollamos nuestra vida y misión. Pareciera que la comunidad nos estorba, y corremos el peligro de vivir como solterones que se encuentran de vez en cuando en la casa. En la Visita se nos motivó a ser Constructores de Comunidad, especialmente por el fomento de las actitudes relacionales que nos ayuden a acercarnos a los hermanos. Más de alguna Casa deberá también recuperar espacios de compartir, particularmente la oración comunitaria y las comidas. Se invita también a los Superiores de Comunidad a ser verdaderos animadores,  a dar ánima, a ser propiciadores de vida fraterna.

- Revisión de Posiciones:

Son muchos los años en los que hemos venido hablando de Revisión de Posiciones, pero son pocos los pasos que hasta ahora hemos dado. El P. Abella ha hablado de que es hora de replantearnos la MCH dados los nuevos desafíos que presenta el mundo de hoy a la Congregación, y es otra la configuración de personal de la misma; y así mismo hemos de ver nuestra Provincia, ha llegado la hora de replantearnos lo que veníamos haciendo a partir –como en la Congregación- de los nuevos desafíos que tenemos en Centroamérica, así como de la situación actual de personal. Aunque no faltan las resistencias de algunos, la mayoría están empeñados en el proceso de revisión de posiciones que lleva la Provincia, a pesar de lo doloroso que en un momento dado pueda resultar el tener que dejar algunas posiciones.

- Economía:

            No nos está resultando fácil llevar las cuentas de las obras apostólicas, proyectos y de comunidad que tenemos entre manos, quizá por falta de formación para tal tarea, quizá por falta de interés por hacer bien las cosas. En cada casa quedaron sugerencias de cara al uso racional y con carácter misionero de nuestros recursos, así como para una mejor contabilización de los mismos.

            Para terminar, agradezco profundamente la acogida recibida en cada casa, y la apertura de la mayoría para compartir sus vivencias personales. Nos encaminamos hacia el Capítulo Provincial, y en función del mismo se empezará a trabajar estos meses la revisión del Proyecto Provincial de Misión. Pronto llegará a cada casa la propuesta  del  Proyecto Provincial de Vida y Misión para que genere reflexión, trabajo, y revisión en nuestra vida y misión, y para que hagan sus aportes a dicho Proyecto.