El Padre Mariano evangelizó por 30 años en Chile a los pobres, enfermos y presos. Murió el 14 de mayo de 1904. Sólo falta un milagro para beatificarlo. Sus restos se veneran en la Basílica del Corazón de María en Santiago de Chile.
Ha sido para mí un honor y una satisfacción él estar viviendo en la comunidad misionera de Zenteno, donde se fundó por primera vez en América Latina la presencia de los Misioneros Claretianos. Han pasado por este país grandes misioneros como el Padre Mariano Avellano que dieron impulso a la obra misionera en América Latina y sobre todo en Chile.
Llegué a Santiago de Chile el día 3 de enero del presente año a las 4:30 a.m. donde gustosamente me esperaba el Padre Provincial de Chile Agustín Cabré y el P. David Quilodrán (joven misionero que trabaja en ECCLA, Ediciones y Comunicaciones Claretianas). Pronto llegamos a nuestra comunidad en Santiago, donde pudimos recuperar un poco el sueño y prepararnos para partir a Villa Claret en Talagante, donde iniciaríamos ese mismo día 3 de enero los Ejercicios Espirituales, dirigidos por el P. Juan Carlos Martos, cmf encargado de la secretaría general de pastoral juvenil de la Congregación. Al llegar a la casa de ejercicios, fue una gran alegría el poder ir compartiendo con nuevos hermanos claretianos de la delegación de Chile, en su gran mayoría claretianos ancianos pero que todavía se encuentran trabajando y dando lo mejor de sí para la construcción del Reino; y al mismo tiempo me encontré con el P, Joshi Nirappel de la Provincia Claretiana de la India, quien estará colaborando en la delegación chilena por dos años. También sentimos alegría y entusiasmo al reencontrarnos con nuestro hermano Silvio Martínez de nuestra provincia centroamericana. Se sentía en el ambiente el espíritu misionero que nos une a compartir una misma misión: el espíritu misionero de Claret. Somos de distintas nacionalidades, pero con el mismo espíritu misionero.
Experiencia de los Ejercicios Espirituales…
Los ejercicios espirituales giraron en torno a nuestra vocación. Durante estos días de ejercicios, pedimos con humildad al Espíritu Santo que nos hiciera revivir las experiencias fundamentales de nuestra vocación claretiana.. Tuvimos oportunidad de reflexionar en torno a nuestras situaciones personales: ¿cómo me encuentro en este momento?, ¿qué estoy viviendo en este momento? El director de ejercicios insistió que las reflexiones de estos días iban dirigidas al corazón, no a la cabeza o a la intelectualidad de cada uno de nosotros. Porque vocación es una persona. Es una persona que se siente vocacionada…Vamos a tocar el sentimiento de cada uno de nosotros. Y la mejor manera de hacer ejercicios es “nombrando”, ir poniendo nombre a las cosas, sin escondernos, sin maquillar. También se nos invitó a salir. Lo reflexionado durante los ejercicios se tiene necesariamente que concretizar en una decisión importante para nuestra vida. Un paso adelante en la línea que el Señor nos marque. Salir de nuestro propio terreno, e invitar a otro que me acompañe. La confianza era otra de las claves para vivir estos ejercicios. Ponerse en las manos de Dios. La confianza no la pongo en mí, sino en Dios. Y por último obedecer las orientaciones.
Y de esta manera fuimos ejercitándonos durante estos días, teniendo como temas fundamentales: El Dios de la llamada, La vocación tentada, Meditación de la misericordia, La llamada, Llamados a estar con él, y por último, “Llamados a Evangelizar”.
Algo de pastoral vocacional durante los Ejercicios…
Durante estos días el Padre Juan Carlos Martos, cmf (Secretaría General de Pastoral Juvenil Vocacional Claretiana) aprovechó para animarnos y entusiasmarnos en el tema de la pastoral vocacional, y desarrolló una temática para este fin.
I. INTRODUCCIÓN: RAZONES, METODOLOGÍA
1. La pastoral vocacional es algo fundamental es nuestros organismos. Hay que tomar conciencia de esto.
2. Es un problema de mucha urgencia en la Congregación, y en algunos organismos cada vez se hace más prioritario.
3. La pastoral vocacional es la pastoral de todas las pastorales. La pastoral vocacional debe afectar a todas las pastorales. La pastoral vocacional no es algo al margen, es hablar de nuestra propia vida.
4. Justificación de su presencia: despertar la inquietud que es algo importante en nuestra Congregación.
El Padre Juan Carlos Martos, nos decía que cuando plantea el tema de las vocaciones percibe lo siguiente:
- Crece la indiferencia, el descrédito de la institución eclesiástica, fenómeno de la globalización.
- Falta de credibilidad eclesial: abusos sexuales, dificultades en el plano económico de los aspirantes.
- Nuestra vida comunitaria. Cuando la vida comunitaria no se vive bien, no se contagia a nadie. Nuestro estilo de vivir no contagia a nadie.
- El poco convencimiento de nuestra propia vocación. A veces caemos en la tentación de valorar lo ajeno más que lo nuestro. Hay aspecto de complejismo hablar de lo nuestro.
- Falta de planteamientos vocacionales inadecuados. Hay mucho que hacer: muchos pobres. A la gente sólo le invitamos a trabajar. Y esto no lo podrán hacer los jóvenes casados? Ayudar a los pobres…?
- Hemorragia vocacional, decepciones vocacionales.
¿Cómo reaccionamos los claretianos ante esto?
II. ACTITUDES DE LOS CLARETIANOS ANTE LA PASTORAL VOCACIONAL.
1. SILENCIO: Hay un porcentaje de claretianos que se callan ante el tema vocacional. ¿Les afecta el tema de la situación vocacional que está viviendo nuestro organismo?. Necesitamos tomar decisiones y hacer una revisión de posiciones…
2. SOSPECHA DEL PROSELITISMO: Dicen algunos: como la llamada es de Dios, la persona vendrá. Lo primero es el seguimiento. Cristo sí, Congregación no. Lo más importante es que las personas conozcan y amen a Jesucristo. No se es cristiano sin adjetivo. En muchas ocasiones la responsabilidad de las vocaciones se la echan al superior mayor, general o al encargado vocacional. La pastoral vocacional es de todos. Pero, lo lamentable que muchas veces los encargados de pastoral vocacional se quedan solos.
3. IMPOTENCIA FÍSICO MENTAL: Algunos dicen que ya están mayores para trabajar la pastoral vocacional, es cosa de jóvenes. Pero la práctica nos dice lo contrario: los ancianos son profetas y agentes de pastoral vocacional por su ancianidad y sufrimiento. La ancianidad no puede ser un obstáculo para hacer pastoral vocacional.
4. FATALISTA: En el tema de la pastoral vocacional no hay nada que hacer…Ya hemos hecho muchos intentos y nada…”La vocación es un don de Dios inmerecida”. O algunos que sólo se quedan orando por las vocaciones…
5. ESTERILIDAD: El problema vocacional es muy difícil. En nuestro organismo es difícil. Viendo lo que somos no podemos.
6. PROBLEMAS INTERIORES: Estamos en procesos de cambios. Que no podemos atender la pastoral vocacional. Dificultades en los organismos en que se hace imposible acoger u optar por la pastoral vocacional.
7. ACOGIDA: Hay un gran número de hermanos claretianos que mantiene una actitud de acogida con la pastoral vocacional. Todos los claretianos tenemos que hacer pastoral vocacional. En nuestras comunidades tenemos que crear una cultura vocacional.
¿Qué podemos hacer?
Todos tenemos que colaborar: orando, trabajando y sufriendo por las vocaciones… Es importante llamar a las personas que trabajan en nuestras parroquias y misiones a colaborar en la tarea de la pastoral vocacional…
Por último nos señaló el Padre Juan Carlos diez principios pastorales para realizar pastoral vocacional.
III. DIEZ PRINCIPIOS PASTORALES EN LA PV
1. LA EXPERIENCIA DE DIOS. La experiencia vocacional siempre nace en una comunidad donde hay experiencia de Dios, donde hay autenticidad de experiencia de Dios, y esto se transmite. Allí donde la gente es amiga de Dios. Los medios de comunicación juegan un papel importante en la pastoral vocacional, a través de ellos podemos narrar nuestra propia experiencia espiritual. Esto conlleva, recuperar las historias ejemplares de muchos hermanos claretianos. La pastoral vocacional, tiene que ser una pastoral de puertas abiertas: que la gente venga a nuestras comunidades y que compartan nuestra oración, que compartan nuestras fiestas importantes, esto edifica. Debemos trabajar una pastoral juvenil vocacional que tenga contacto con el pueblo de Dios, y es allí donde la propuesta vocacional puede llegar al corazón de los jóvenes. Pero, ¿cómo alimentar esto si no hay contacto con Dios?. Que Dios sea algo central en nuestras vidas.
2. SENTIDO ECLESIAL. Recordemos que la Congregación trabaja con la Iglesia. La pastoral vocacional tiene que ser para todos. Debemos mantener el sentido eclesial, sin olvidar nuestra identidad claretiana.
3. COMUNIÓN INTERNA. Es difícil que haya una vigorosa pastoral vocacional cuando no hay comunión interna entre nosotros, cuando hay conflictos en nuestra comunidad. Cuando existen claretianos que no son capaces de pedirse perdón. Somos un colectivo humano que tenemos los mismos problemas. Que ojalá tengamos la capacidad de abordar los problemas y darle solución. Que exista buena relación entre los formandos y los mayores. Adecuar cada día nuestra vida comunitaria.
4. ESTILO DE VIDA. Cuidar nuestro estilo de vida. ¿Cómo hacer que nuestras comunidades no se conviertan en hoteles? Hoy se hace necesario la “recuperación de la corrección fraterna”.
5. PROYECTO DE PASTORAL JUVENIL VOCACIONAL. La pastoral vocacional se realiza en proyecto. En todos los organismos deberían tener un proyecto de pastoral juvenil vocacional. Se trata que se haga algo por el tema de la pastoral vocacional. Nuestra oración por las vocaciones se falsea cuando no va acompañada a un compromiso, a una opción.
¿Cuáles son los requisitos para un proyecto de pastoral juvenil vocacional? Que sea realizado, conocido, asumido y ejecutado. Nos obliga un proyecto de pastoral juvenil vocacional a priorizar. Tiene que tener una inequívoca experiencia claretiana. Tiene que ser revisado. La experiencia nos va diciendo que tenemos que corregir. Que este proyecto tiene que estar acomodado a las posibilidades. Tenemos que tener ideales muy altos.
6. JUVENTUD, EDUCACIÓN: INFANCIA, ADOLESCENCIA-JUVENTUD. Hay que cuidar estos lugares. Estar presentes en el mundo de los jóvenes. Cuando se quiere revitalizar algún grupo hay que estar en el mundo de los jóvenes. Hay que ver si la pastoral vocacional que estamos haciendo en el colegio es buena o no. El colegio es una plataforma buena para la pastoral vocacional. Hemos declarado muchas veces a los jóvenes sujetos preferenciales.
7. ACOMPAÑAMIENTO PERSONAL. La pastoral vocacional necesita diálogo personal, acompañamiento personal. Además necesita de una comunidad claretiana de referencia. La pastoral vocacional funciona en pequeños grupos. Hay que tener claro ¿cómo se realiza una entrevista vocacional?, los procesos deben estar cubiertos.
8. MISIÓN COMPARTIDA. Tenemos que realizar el trabajo en red, en misión compartida. Misión compartida: hoy tenemos que involucrar a los laicos para que sean agentes de pastoral vocacional. Que el tema vocacional siempre salga. Si es necesario favorecer un curso de acompañamiento vocacional.
9. OPCIÓN POR LOS POBRES. En el ambiente suena el voluntariado de los jóvenes en nuestras misiones. Aprovechar esto para que sea una plataforma para el voluntariado. Esto consiste en abrir una brecha desde los pobres para montar una plataforma vocacional.
10. HACER Y VIVIR: La pastoral vocacional depende de lo que hacemos, pero también de lo que vivimos. Antes de ser pastoralistas, estamos llamados a ser claretianos.
CAMPAMENTO JUVENIL: VILCHES 2005
Terminados los ejercicios espirituales regresamos a nuestra casa en Santiago de Chile, donde nos preparábamos para el cuarto campamento juvenil que organizaba la Prefectura de Pastoral Juvenil Vocacional, que está a cargo del Padre Pepe Abarza. Salimos el día miércoles, 12 de enero, para Vilches, en la cordillera sur de Santiago. Después de cuatro horas de viaje con los Pp. David y Pepe, llegamos a Talca, donde nos encontramos con un grupo de muchachos de la comunidad de Linares que formaban parte del equipo coordinador del campamento juvenil: “Vilches 2005”. Realizamos las compras de alimentos para estos ocho días de campamento en la montaña, almorzamos y partimos a Vilches. A la llegada, empezaron los trabajos para el éxito del campamento. Al día siguiente 13, llegaban los primeros jóvenes de las diferentes comunidades claretianas de Chile. El campamento estuvo conformado por 75 jóvenes de las comunidades de Linares, Curicó, Andacollo, Copiapó, Santiago y Temuco.
El campamento juvenil, se desarrolló a base de talleres entre ellos: La pedagogía de María Montessori, Pablo Freire, Jesús y el proyecto del Reino, Jóvenes constructores de paz, La Biblia y poder, La participación del joven laico en la Iglesia. Durante el desarrollo de los talleres pude observar la participación y la buena acogida de los jóvenes en los diferentes talleres. Hay que señalar que estos jóvenes son catequistas de confirmación y de primera comunión en sus comunidades; también habían nuevos jóvenes que se incorporarán durante este año a las tareas pastorales en nuestras comunidades. Durante estos ocho días de campamento pudimos ser testigo del entusiasmo de nuestros jóvenes en la construcción del Reino de Dios. Se sienten comprometidos en la tarea del Reino. Y muchos de ellos cayeron en la cuenta del gran compromiso que tienen dentro de sus comunidades. Algo que quiero remarcar es que estos jóvenes tienen muy bien marcada la identidad misionera claretiana. Sintonizan con Claret, y vibran con el carisma claretiano.
Durante el desarrollo del campamento no faltaron los momentos de alegría, de fiesta juvenil, característico de la cultura juvenil. Tuvimos la oportunidad de participar en las diferentes competencias que se dieron durante el campamento, entre ellas en el río, juegos y dinámicas, amigo secreto y en la fiesta de disfraces. La animación de las noches en el campamento estuvo a cargo de cada una de las comunidades asistentes, en las cuales los jóvenes nos dejaban asombrados de su creatividad, valores y carismas en las diferentes presentaciones. Las Eucaristías y momentos de oración fueron una de las experiencias más valiosas de este campamento. Los mismos jóvenes lo comentaban. Ellos fueron capaces de compartir la fe sin ningún tipo de temor. Se vivió un ambiente de fraternidad y de amistad.
Por otro lado, las noches y las madrugadas eran demasiado heladas para mí. Pues en varias ocasiones en la madrugada me levantaba porque hacía mucho frío. En las mañanas nos tocaba bañarnos con agua helada que venía del mismo río. Pero, a pesar de estos pequeños inconvenientes, gozamos y disfrutamos Vilches 2005.
Durante el campamento me correspondió celebrar mi cumpleaños, y de veras que me sorprendieron, no sabía que ya lo tenían todo programado, entre varios jóvenes me tiraron al aire, algunos me agarraron los brazos y otros las piernas y los anteojos y me hicieron la tradicional araña, y de esta manera celebraron mis 31 años. Al terminar, tuve vértigos, pero se pasaron rápido. Me puse a tono rápidamente.
Y llegamos al día de la clausura, con la celebración de la Eucaristía, entre alegrías y llantos culminamos nuestro campamento, agradeciendo al Dios de la vida el tiempo propicio que nos permitió experimentarlo y compartir con otros hermanos y hermanas los muchos sueños que tenemos como jóvenes. Decía una joven: “queremos realizar los sueños de Dios”…
Ángel Iván García R.,cmf.