Consecuencias de la tormenta tropical “Gamma” en las aldeas de Atlántida y los Asentamientos Humanos de Cortés, Honduras.

 

La tormenta tropical “Gamma” causó fuertes lluvias en seis Departamentos (Provincias) del norte de Honduras, principalmente en Colón, Atlántida, Gracias a Dios, Cortés, provocando desbordamientos de los ríos, inundaciones y deslizamientos o derrumbes.

De las partes más afectadas, los Misioneros Claretianos estamos trabajando especialmente:

-         en la zona rural de La Ceiba (Cuenca del Cangrejal), zona rural de La Masica y San Juan Pueblo;

-         en la zona rural de Tela y Arizona, en el departamento o provincia de Atlántida,

-         en Asentamientos Humanos, en el Departamento de Cortés.

Así quedó la finca de Arizona

Son más de cuarenta las aldeas dañadas seriamente en sus viviendas, sembrados y caminos; con serias dificultades en la comunicación para acceder a los alimentos, la salud o el comercio.  Según informes oficiales de la Comisión Permanente de Contingencia (COPECO), estas son las CIFRAS:

Muertos

32

Afectados       

61,029

Evacuados      

42,769

Damnificados  

3,575

Albergados     

26,038

Viviendas dañadas

1,171

Viviendas destruidas

234

Puentes y vados dañados

10

Puentes y vados destruidos

13

Agricultura dañada      

Manzanas, 2,392

Negocios afectados    

12

Carreteras dañadas

89

Carreteras destruidas

11

 En la emergencia nos toca acompañar prioritariamente a las familias desplazadas en los albergues improvisados. Entre las necesidades más urgentes se destacan: agua, colchonetas, ropa, alimentos, leche en polvo, medicinas, pañales desechables, biberones, papel higiénico y jabón. Hasta el momento todo lo estamos cubriendo con las distintas ayudas internas generadas por el gobiernos, las alcaldías, las instituciones, la gente de las ciudades más cercanas.

Tras la emergencia y la vuelta a sus lugares, muchas familias tendrán que volver a levantar, en lugares más seguros, sus sencillas casas. Nos tocará fortalecer la organización a través de:

  • Alimentos por trabajo: de limpieza, arreglo de caminos, terrenos, reparación o construcción de viviendas, de siembra
  • Apoyo para sembrar y abonar en ayuda mutua.
  • Materiales de construcción y reconstrucción (láminas de zinc) en ayuda mutua.
  • Medicinas a través de los proyectos y dispensarios ya existentes.
  • Pequeñas cocinas de gas para los grupos de mujeres.

Para este momento necesitaremos también del apoyo de ustedes. Saludos:

 

Río arrasó un pueblo

Jacki Cole // jcole@laprensa.hn

Tela. Ni los vestigios de diez viviendas quedaron a la vista en una comunidad de este puerto del Atlántico, donde las aguas del río San Alejo se ensañaron con más de 300 pobladores.

Las aguas del río San Alejo arrasaron con todo lo que encontraron a su paso por la aldea La Hica

 El afluente, avivado por la tormenta tropical Gamma, por primera vez provocó pánico y desesperación. La mañana del viernes 18 de noviembre quedó marcada en la historia de la aldea La Hica, departamento de Atlántida.  Fue el día en que un caudaloso torrente se salió de su ruta sin avisar, abriendo paso por donde quiso. El apagado río San Alejo había despertado su furia.

“Sólo escuché un estruendo y cuando acordé mi casa se estaba viniendo abajo, mi marido me gritó que saliera, él iba adelante con mis dos hijas, afuera ya había un mar, el agua me estaba llegaba a la cintura, cuando vi eso pensé que me moriría, mi hijo mayor estaba conmigo”, narró Silvia Maldonado Cruz, quien aún no sale de su asombro.

La mujer perdió absolutamente todo lo que tenía. Su esposo, Edgardo Rivera Hernández, logró escapar con su hermano de 43 años con retardo mental. Tras ponerse a salvo recuperó una oveja, dos cabras y una chancha con dos de las ocho crías. Los demás animales de su propiedad se ahogaron.

“Nos quedamos sin nada, sólo con la ropa con que salimos que es la misma que todavía andamos puesta, pero gracias a Dios estamos vivos”, dijo Maldonado.

Silvia y su familia encontraron asilo en casa de unos amigos, pero aún no saben qué será de sus vidas. En el sitio que con sacrificio levantaron las paredes de su hogar hoy sólo quedan piedras y ramas de árboles.

Insólito
La furia de Gamma, que se ensañó con 32 aldeas y caseríos de Tela, dejó secuelas de dolor pero también de situaciones insólitas, como el hecho que el río San Alejo haya cambiado su ruta de un día para otro.

Una vez que las lluvias cesaron y las aguas bajaron el afluente tomó otro camino. “Pareciera que una mano lo haya levantado y puesto en otro lado”, comentó el presidente del patronato de La Hica, Gabriel Cruz Beteta.

Los aldeanos buscan encontrar una explicación al “capricho de la naturaleza”, porque donde cruzaba el río hoy está desértico, las aguas se desviaron unos 300 metros hacia el sur destruyendo una manzana de cultivos de coco que ahora son una playa.

El pastor Nelson Jácome, también una de las víctimas de Gamma, señaló que “éstas son manifestaciones de Dios”. La iglesia internacional del Evangelio Cuadrangular resultó semidestruida. Los afectados reclamaron la pronta atención del gobierno central, ya que se necesita cuanto antes construir un bordo de contención en la ribera del San Alejo.

El alcalde de Tela Daniel Flores, informó que el municipio tiene serios problemas en cuanto a calles y caminos inhabilitados. “Tenemos sectores incomunicados donde no se pueden sacar las cosechas de café, rambután, mandarina y palma africana, es preocupante porque la pobreza se nos va a incrementar sino se actúa rápido”, precisó.

Claves

Problema
Sin agua potable ni energía eléctrica están los teleños a consecuencia de las lluvias que les dejó la tormenta Gamma.

Daños
Las aldeas de Sitronela y Buenos Aires también fueron afectadas por el inesperado desbordamiento del río San Alejo.

  

30-Noviembre-2005

San Pedro Sula

Ismael Montero Toyos, cmf