Mons. Carlos M. Ariz, cmf., Obispo Emérito de Colón
25 años de Episcopado
Estas fiestas se empezaron a celebrar hace un año. (Pueden ver CARTA de Septiembre de 2005). Se aprovechó la despedida como Obispo de Colón y los 50 años de Sacerdocio, para hacer mención de los 24 de Obispo... La de los 25 años fue una reunión familiar. Solamente los claretianos y en la casa de Monseñor. El 21 de Noviembre, día de lluvia y desastres para muchos pueblos de la Diócesis de Colón, fue un día de intimidad familiar en torno a Mons. Ariz. Era el día propio de los 25 años de Episcopado.
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El P. Aníbal, sacerdote secular que vive con Monseñor, nos invitó y nos preparó la fiesta. Se recordaron correrías apostólicas por las tierras de la Costa Abajo, por las aguas de Kuna Yala y por las selvas de Darién. Vinieron a la memoria alguna caída del caballo y alguna metida de pata de Monseñor en lo más profundo de los lodos de la Costa. También los abrazos de las abuelas de Kuna Yala o las sonrisas de los niños de Darién. Es que Monseñor Ariz ha correteado mucho, durante estos 25 años de Obispo, por todos estos lugares: un día fueron su dominio pastoral. |
Desde 1981, día en que se le encomendó el pastoreo del Vicariato de Darién, hasta 1989, que se quedó con la Diócesis de Colón-Kuna Yala, Darién le daba el nombre a su circunscripción eclesiástica y las fuerzas para trabajar... También, y creo que no me equivoco, le robaba los mejores latidos del corazón.
Desde 1989 hasta el 2005 quedó como Obispo de Colón-Kuna Yala, el primero. Hay que confesar que los latidos del corazón son muchos y, aunque Darién le quitara algunos, quedaron en abundancia para Kuna Yala y Colón, con sus dos Costas. Se hizo “tradición” que Mons. Ariz pasara los días de Navidad en los pueblos de la Costa Abajo. Gozaba con las excursiones por los ríos; no le importaba tener que dormir sobre una estera y en una habitación compartida con Misioneros o Delegados que le acompañaban... Se hacía todo a todos, para ganar “a todos” para Jesucristo... ¿Será este año el primero en quedarse sin su gira navideña?
Desde que pasó al estado de emérito, vive tranquilo en una casa revertida, (casa de militares USA quedada a Panamá con el traspaso del Canal), regalo del Presidente de la República.
¡Hasta los cincuenta, Monseñor, y que los podamos compartir todos!
José Sentre, cmf.