MENSAJE DEL XXXIII ENCUENTRO REGIONAL
DE SUPERIORAS Y SUPERIORES MAYORES
DE CENTROAMÉRICA Y MÉXICO
23-28 MAYO 2005
“Yo he venido para que tengan vida y vida en abundancia” Jn10,10
HOY MÁS QUE NUNCA LA VIDA ES PRIMERO
A todos los hermanos y hermanas religiosos/as, centroamericanos y mexicanos.
¡Que la Justicia y la Paz del Dios de la Vida siempre les acompañen!
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Del 23 al 28 de Mayo del 2005, nos hemos reunido 93 religiosas/os en Panamá para celebrar el XXXIII Encuentro Regional de Superiores Mayores y Juntas Directivas de México y Centroamérica, con el Lema “Sirviendo como Jesús”. Como vida religiosa, siguiendo el llamado de Jesús, vivimos el compromiso de acompañar a nuestros pueblos empobrecidos, ante las amenazas del neoliberalismo en el momento actual. Inspirados en el Evangelio de Jesús, el magisterio de la Iglesia, la teología latinoamericana y la misma historia, como religiosas y religiosos queremos responder a estos desafíos. Iniciamos este encuentro con un trabajo realizado previamente desde nuestros países, sobre las causas y efectos de los Tratados de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos, apoyados por especialistas que le han dado seguimiento a este tema tan importante para el futuro de nuestros pueblos. También recibimos la iluminación de la CLAR, sobre nuestra realidad, a través de la Hna Esperanza Morán, Presidenta. |
Ante este análisis constatamos lo siguientes efectos:
- Empobrecimiento creciente a causa del desempleo.
- Emigración: éxodo masivo de campesinos a la ciudad y al extranjero que agudiza la desintegración familiar.
- La violencia creciente en la juventud (maras, pandillas, etc.).
- Explotación y denigración de la mujer (maquilas, tráfico, prostitución y muertes violentas).
- Privatización y destrucción de los recursos naturales: agua, tierra, bosques, etc, al igual que de la salud, educación y prestaciones sociales.
Ante todo esto, nos sentimos escandalizados y consternados, por lo que rechazamos estos Tratados que, tal como están planteados, niegan la vida para las mayorías en nuestros países, dadas las desventajas y desigualdades para competir.
Justamente en estos días en que se realiza nuestro Encuentro, el pueblo panameño se vio convulsionado por las reformas a la Ley de la Caja de Seguro Social. Lamentamos los actos violentos pero recordamos que, igual violencia es no tener acceso igualitario a la salud y al trabajo, no tener un salario digno y no ser tratados como personas. Nuestra solidaridad y oración acompaña a este pueblo en la defensa de sus derechos. Como dijo con Mons. Romero que “donde el pobre comienza a vivir, donde el pobre comienza a liberarse, ahí está el Dios de la vida.
Tuvimos el acompañamiento del teólogo de la CLAR, Ignacio Madera Vargas, sds, quien nos invitó a reflexionar el tema: “Autoridad y Poder al estilo de Jesús”. Estamos inmersos en la globalización y mundialización, lo económico ha ido determinando nuestro modo de ser. Esto ha provocado un desencanto en los movimientos sociales, políticos y religiosos. En nuestro caso y ante el desencanto que vivimos en la sociedad y en la vida religiosa, necesitamos estar fascinados por Jesucristo y, como Él, apasionados/as por el Reino y por la humanidad.
La metodología utilizada nos ha llevado a compartir experiencias para revisar la manera en que hemos vivido la autoridad y el poder. Constatamos nuestra debilidad, vulnerabilidad y, ocasionalmente, el abuso en este servicio, confundiendo la autoridad con el poder. La invitación que nos queda es que vivamos nuestro servicio de autoridad como experiencia de relación y no como poder que es dominio.
Posteriormente, tuvimos la presencia del P. Francisco Galende, osa, quien nos compartió el tema “Pluralismo religioso”. En esta reflexión se destacó:
Vivimos en ambiente de oración y reflexión de Eucaristías creativas y encarnadas, trayendo la realidad y las riquezas de la fe de nuestros países y compartimos momentos de alegría.
Agradecemos profundamente el apoyo y la acogida del Arzobispo de Panamá, Mons. José Dimas Cedeño Delgado, al Obispo Auxiliar, Mons. José Domingo Ulloa, osa y a Mons. Carlos María Ariz, cmf. También nuestra oración y gratitud a las hermanas/os de la Federación Panameña de Religiosas y Religiosos (FEPAR) por la preparación, acogida y acompañamiento, que permitieron el éxito humano y espiritual de nuestro encuentro.
Deseamos que el Dios de la Vida guíe siempre nuestro caminar al lado del pueblo, en fidelidad creativa al Evangelio y a la conciencia de una vida mística y profética.
Panamá 29 de Mayo del 2005.