En la Revisión de Posiciones, que está llevando a cabo la Provincia de Centroamérica, Livingston ha pasado al clero secular del Vicariato de Izabal. El nuevo Obispo había manifestado la idea de tomar algunas de nuestras posiciones para su clero. Dos Sacerdotes han convivido con nosotros durante dos meses para ir conociendo la Misión. Fue el 29 de Enero de 2006 cuando el Obispo se presentó en Livingston para dar posesión de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario al nuevo Párroco. Ponemos a continuación la Homilía de Mons. Gabriel Peñate:
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En esta celebración Eucarística estamos celebrando un
acontecimiento muy especial para la Iglesia de este Vicariato de Izabal.
La toma de posesión del Padre Juan Carlos López como párroco de esta
Parroquia es un verdadero acontecimiento.
Marca un momento de crecimiento y de consolidación de esta Iglesia Local. Sacerdotes del Clero Diocesano toman de manos de los Misioneros Claretianos esta misión. Por cuarenta años muchos misioneros de la Congregación de San Antonio María Claret han pasado dejando su vida en esta misión de Livingston. Hoy después de tantos años pueden entregar esta Parroquia para que sea atendida por el Clero Diocesano. Sus esfuerzos misioneros pueden verse recompensados. Pienso que es la ilusión de todo misionero poder dejar organizada una Iglesia para ir a otras partes donde la misión es todavía más urgente. |
En nombre de la Iglesia que peregrina en Izabal reciban, Padres Claretianos, la gratitud por la gran obra que aquí han realizado. Dios recompense este esfuerzo con abundantes vocaciones misioneras. Sería difícil reconocer y expresar con palabras todo lo que han hecho. Que Dios nuestro Padre, que mira en lo secreto, y a quien no se le escapa nada, recompense cada uno de los esfuerzos que han hecho en este pueblo que han amado y al que le han dedicado sus mejores misioneros y seguramente muchos recursos materiales, buscando una mejor vida para los hijos e hijas de Dios que viven en estas tierras.
La huella que Ustedes dejan en este pueblo y en todas sus aldeas es un recuerdo imborrable. Aquí hay muchos corazones que quedan agradecidos y con un amor muy grande para Ustedes. Estoy seguro que San Antonio María Claret seguirá intercediendo por esta porción del rebaño de Cristo.
Ahora nos toca a nosotros asumir esta misión. Es un verdadero desafío que nos reta a demostrar que sus esfuerzos misioneros comienzan a dar frutos en estas tierras. Será difícil continuar su trabajo, pero con la ayuda de Dios, los sacerdotes destinados a esta Parroquia y todo el Vicariato haremos todo lo que esté de nuestra parte para que el Reino de Dios se siga construyendo.
De parte mía estoy muy agradecido y admirado por la forma en que los Padres Claretianos han manejado esta transición. Han manifestado un verdadero espíritu eclesial y una visión clara de lo que significa la misión.
Les agradezco la generosidad con que entregan esta Parroquia, el desprendimiento para que quede lo mejor equipada posible, el cuidado pastoral de preparar la comunidad para que reciban a sus nuevos pastores. No nos entregan la última de las parroquias que tienen en el Vicariato, sino una de las mejores.
Gracias, Padre Rodolfo, por facilitar este proceso. Su intervención ha sido crucial para que todo se realizara en mutua comprensión.
No se van de Livingston abandonando esta misión, ni ha sido porque el Vicariato les quisiera quitar esta Parroquia. Todo ha sido un proceso preparado adecuadamente y hecho con un espíritu evangélico. Es un paso que nos deja a todos buenos sentimientos de paz, de concordia y de ánimo misionero.
Queridos hermanos y hermanas de Livingston, comunidad parroquial de Nuestra Señora del Rosario, ahora les toca a Ustedes dar muestras de su madurez eclesial. Honren el trabajo de los Padres Claretianos colaborando con sus nuevos Pastores. Que las manos que hoy se alzarán para saludar a los Padres Claretianos sean las mismas manos que se abren fraternalmente para recibir a los Padres Diocesanos que llegan.
A todos nos esperan sacrificios, esfuerzos y escasez de recursos, pero desde nuestra pobreza y pequeñez debemos comenzar a construir la Iglesia de Cristo. Nos toca a todos poner la mano en el arado de nuestra misión. No miremos para atrás que se tuerce el surco, miremos hacia delante, miremos hacia nuestra meta, allá donde está Cristo, para avanzar sin detenernos.
Los Padres Caretianos siguen con nosotros, quedan en las parroquias de Río Dulce y del Estor. Quedan en nuestra casa del Vicariato y esperamos que por mucho tiempo todavía. Juntos podemos seguir haciendo de nuestra Iglesia Local casa y escuela de comunión, como quería el Papa Juan Pablo II.
Ilumina este acto de Toma de posesión la Palabra de Dios de este Domingo: “El Señor Dios hará surgir en medio de Ustedes, un profeta como yo, dice Moisés”. Le pido a Dios que esta promesa se cumpla para Livingston.
Que la autoridad de Jesús para enseñar, asista a los que van a cuidar de ahora en adelante esta Parroquia.
Monseñor Gabriel Peñate Rodríguez.
Obispo Vicario Apostólico de Izabal.
29 de enero de 2006