Veremos el texto de Mateo 20,1-16 con ojos y corazón campesino. Nos interesa entrar en el texto con los menos prejuicios posibles; se trata de leerlo desde nuestra realidad campesina para descubrir qué realidad campesina hay detrás de ese texto.
Algunas claves importantes para descubrir (por parejas) el corazón de la parábola (Nota: excluir de la búsqueda el v.1 y el v.16 que hablan del Reino y de “los últimos”, centrándonos en el relato campesino que está en el centro del texto).
Personajes: Propietario de la Viña, trabajadores campesinos jornaleros, administrador. Por tanto hay una gran propiedad, ya el propietario no es campesino).
Situaciones: los campesinos no tienen ni trabajo ni tierra, sin futuro ni propiedad.
Desde nuestra experiencia de campesinos y campesinas y desde el lado de los trabajadores (no desde el propietario), vemos que ilumina lo duro que es ser campesino sin tierra al lado de un gran propietario. Se ve también la división que tenemos entre los mismos campesinos que muchas veces no nos alegramos de que el otro campesino tenga más; hay pues, ausencia de solidaridad entre los mismos jornaleros. Se perdió la alegría de tener el jornal ganado.
Podría también verse que el propietario estaba interesado en mantener a los trabajadores dependiendo de él y para tenerlos atados a su viña les paga “lo justo”.
El Patrón muestra prepotencia: «¿qué hacen aquí perdiendo el tiempo?».
Este texto hay que engancharlo con toda la teología de la tierra en el A.T.: Dios es el propietario de la tierra y nosotros somos simplemente administradores.
Por
otra parte, en el N.T., los campesinos bajo el Imperio Romano están en una
situación similar a la de los egipcios en el A.T. (Gn. 47,13-26).
El pueblo ahora está disperso y sin tierra.
Es un pueblo campesino-jornalero necesitado de trabajo y tierra.
Podemos recordar la pregunta que está en el texto: «¿Te estoy haciendo alguna injusticia?» En el tema del salario no hay discusión porque está pagando lo justo, pero ¿es justo que el campesino tenga que ser asalariado?. Aquí el problema es de la propiedad y de la tierra… he aquí el reclamo de los campesinos a quienes se quiere mantener contentos para que no reclamen.
La pregunta es qué hacen tantos campesinos en la plaza sin tierra y qué hacen los campesinos cuando ven una finca cercada de un solo dueño… ¿qué sentimos?: impotencia, desesperación, indignación… Esto nos lleva a mirar y revisar las distintas políticas económicas que nos llevan a un proceso de pérdida de la propiedad de la tierra a la que muchas veces le hacemos el juego por miedo o por indiferencia o por división y egoísmo entre nosotros mismos.
Así la parábola desde esta perspectiva nos ilumina distinto y a través de ella entendemos lo que hacen algunos con las grandes extensiones de tierra.
Jesús pone esta parábola desde la realidad que vive el campesino: no hay Reino (vida) cuando falta el trabajo y la comida.
Desde la hermenéutica campesina leemos estos textos en clave de tierra y de campesinado y así encontramos muchos textos que nos revelan una situación grave en la época de Jesús: un pueblo que no tiene tierra. Hoy en muchos lugares se hacen ciertas reformas agrarias que dan la propiedad pero que a la vez la quitan. Desde ahí Jesús está haciendo una denuncia al sistema romano que aplica la misma política de José en el Génesis: quitar la tierra a los campesinos. El Reino de Dios está mediatizado por la tenencia de la tierra con semillas para comer y para vivir. El Reino se da en la tierra y con tierra…!! La propuesta de Jesús es esperanzadora y nos anima a mantener la propiedad de la tierra que hemos de cuidar para la Vida.