II ENCUENTRO DE FORMADORES Y FORMANDOS CLARETIANOS

DE CENTROAMERICA.

“Pasión por Cristo, Pasión por la humanidad”.

Armenia, El Salvador, 18-22 julio, 2005

Los días 18 al 22 de julio del presente año la Provincia de Centroamérica realizó su II Encuentro de Formados y Formadores Claretianos en El Salvador, con el lema inspirado en el Congreso de la Vida Consagrada celebrado en Roma, en noviembre del año pasado: “PASIÓN POR CRISTO, PASIÓN POR LA HUMANIDAD”.

Julio Arbáez, Clemente Teret, Adán Ortiz, Salvador Menjivar, Toño, Mauricio Borge, Rigberto, Edgardo, Dani, Guillermo, Freddy Ramírez, Manuel Sánchez, Alejandro Rojas, Eric Fernández, Albin Bellorín, Abel Carvajal. Olingtons Cerda, Orlando Rojas

Kevin, Luis Alonso, Efraín, Javier Hernández, Oscar Rutilio,  Abraham,. Luis Mela,

Oscar Arnulfo Barrera, Marco Rangel.

Meditamos esta pasión por Cristo y por la humanidad, desde las figuras bíblicas de “la samaritana” y “el samaritano” de los evangelios. El Encuentro fue una oportunidad especial para profundizar en “nuestro pozo”, es decir en nuestra espiritualidad cordial y misionera, y también, para ver desde la diversidad de nuestras culturas y vivencias cómo Dios nos va configurando en el seguimiento de Jesús y en el servicio del pueblo pobre, “nuestro camino”.

El testimonio martirial de tantos hombres y mujeres que en esta tierra han sufrido la guerra y la persecución, nos han motivado fuertemente a avivar el fuego de la pasión, “el celo por la gloria del Padre”, como diría Claret, en medio de tantas estructuras de injusticia que con los años se han ido multiplicando en las tierras centroamericanas. Rutilio Grande,  los Mártires Jesuitas de la UCA, Monseñor Romero, todos ellos nos han dirigido su palabra de profetas, para estimularnos a consagrarnos por entero por la causa del Reino.

La fraternidad, el compartir de los compañeros de diversas etapas y orígenes, los testimonios, la Eucaristía, la misión pluricultural de esta provincia, han sido elementos que han enriquecido la reflexión de estos días.

 A partir de lo vivido tenemos como retos:

·        Estar cerca del pueblo en los apostolados que realizamos.

·        Que nuestra actividad misionera tenga como punto de partida y centro el servicio misionero de la Palabra.

·        Entender el servicio a los más necesitados, no como “opción preferencial por los pobres”; sino como opción en sí.  Nuestro ser misionero es estar en donde están los más pobres, ya que nuestra espiritualidad cordimariana nos identifica con la misericordia a los más necesitados.

·        Vivir con coherencia los consejos evangélicos.

·        No quedarse en el pesimismo, sino vivir la utopía de que otro mundo es posible.

·        Vivir la oración no como rutina, sino como parte fundamental del carisma claretiano en todas las etapas de la vida misionera y, en especial, en la formación.

·        La realidad pluricultural de Centroamérica nos urge a estar abiertos al reto de las culturas y a las religiones pues en ellas se encuentran ideales semejantes a los nuestros.  Apreciamos en ellas y en toda la realidad la presencia de la Palabra de Dios.

·        Promover y profundizar la vocación del hermano misionero, dada la necesidad de su presencia en las misiones.

·        Vivir la coherencia y ser auténticos en los cambios de etapa.

·        Vivir la coherencia y ser auténticos en los cambios de etapa.

.    Hacer las cosas con pasión – amor .