ENCUENTRO DE Justicia y Paz, integridad de la Creación (JPIC)
MOROGORO (TANZANIA)
Convocados por el secretariado general de Justicia, Paz e Integridad de la Creación – JPIC – de la Congregación, bajo el tema: “Nuestra Solidaridad con los Pobres y los Excluidos: Logros y Retos”, nos hemos dado cita en el Seminario “Mártires de Barbastro” de la Ciudad de Morogoro en Tanzania, 9 misioneros representantes de IBERIA, CEC, ACLA, NACLA y CICLA, junto con el secretario general de JPIC, hermano Arnel alcober. Sentimos la ausencia de nuestros hermanos de Asia (ASCLA).
Los
objetivos que se propusieron para este encuentro fueron:
a. Objetivo General: Reflexionar sobre nuestra vida y compromiso como Congregación hacia los pobres y los excluidos, del modo cómo procuramos encarnar esta opción a la luz de nuestra misión en orden a promover el Evangelio de la Vida.
b. Objetivos Específicos: Compartir nuestras experiencias colectivas en la promoción de la justicia, la paz y la vida dentro de nuestros respectivos organismos y conferencias, resaltando las mejores prácticas; Evaluar el progreso que estamos llevando a cabo concretamente en lo que concierne a la Solidaridad con los Pobres y Excluidos, basados en los criterios establecidos por el último Capitulo General; Planificar para los próximos tres años la forma de animar del mejor modo a toda la Congregación a la realización de todos sus objetivos y propuestas.
El desarrollo del encuentro pretendió responder a los objetivos señalados. Se comenzó con una ubicación de la realidad de África, luego se compartió por Conferencias las acciones que se está llevando a cabo en JPIC y, finalmente, se discernieron algunas propuestas operativas para los próximos seis años en este campo prioritario de nuestra misión claretiana.
Para la parte proyectiva seleccionamos nueve aspectos que nos parecen importantes: estilo de vida; el servicio misionero de la palabra (la palabra profética); sensibilización (Visibilidad, comunicación, etc.); formación (inicial, permanente); revisión de posiciones (“dejarnos por tocar por los pobres”); Pasar de la acción social hacia justicia y paz; organización y coordinación; colaboración con otras organizaciones; tema de África.
Para abordar cada uno de estos aspectos identificamos unas constataciones tanto de avances como de vacíos en el trabajo de JPIC; en segundo lugar, señalamos algunas propuestas en coherencia con las constataciones señaladas.
Además del trabajo que muchos misioneros, religiosos y laicos, realizan en JPIC en toda la Congregación, animó e iluminó nuestra reflexión y discernimiento el documento capitular “para que tengan vida”, las conclusiones del encuentro de superiores mayores, realizado en VIC en el 2004 y la carta del Padre General del pasado mes de mayo.
Agradecemos al Dios de la vida por esta oportunidad de compartir, reflexionar y proponer, desde el marco de la cruda y desafiante realidad africana; a nuestros hermanos anfitriones de las comunidades claretianas de Kimara y Morogoro por su maravillosa hospitalidad y disponibilidad para el buen desarrollo del evento, especialmente a los estudiantes claretianos que nos colaboraron para el buen desarrollo del evento; también al pueblo de Tanzania que nos brindó su alegría y esperanza en los escasos pero densos momentos que tuvimos para compartir.
Viajar a África, a un país concreto, en este caso a Tanzania, es como abrir una ventana a ese enorme continente, que no ha entrado en nuestra vida lo suficiente como para hacerlo parte de nuestra conciencia global.
Para la “Comisión África” la pobreza de África es la mayor tragedia de nuestro tiempo Cada año mueren en África 4 millones de niños que podrían salvarse con medicinas elementales Hay treinta y ocho millones de personas enfermos de sida. Pero África es el Continente más rico del mundo en materias primas.
El colonialismo, el neocolonialismo, la esclavitud, los enfrentamientos étnicos con millones de muertos, los campamentos de refugiados que huyen de las guerras, son la expresión del drama africano.. Esa riqueza de la madre patria África se convirtió casi en una maldición, por la avaricia de las potencias occidentales.
Se palpa la pobreza extrema, en esa multitud de gente deambulando por calles y carreteras, buscando cómo sobrevivir, pero también una riqueza concentrada.
Al ser elegidos para representar a CICLA, lo primero que uno siente es un cierto nerviosismo ante un viaje tan lejano, al tener que usar otra lengua (el ingles), a vivir la experiencia de conocer otra cultura, totalmente diferente. Pero también es una experiencia maravillosa para conocer la vida y misión de nuestros hermanos claretianos de África oriental (Kenia, Uganda y Tanzania) que solamente llevan 18 años en esta región del continente y que en esos pocos años han realizado verdaderas proezas, trabajos exhaustivos entre hermanos de las religiones tribales, hermanos del Islam y comunidades cristianas.
Estos claretianos fundadores de la Delegación de África Oriental son de la provincia de Chennai (India) con grandes cualidades para aprender lenguas, con grandes capacidades para inculturarse. A estas horas cuentan con muchas vocaciones. Solamente en el Teologado de Morogoro donde realizamos nuestra reunión, cuentan con 24 teólogos, algunos ya a punto de ordenarse.
Queda uno impresionado de este nuevo rostro de la congregación, de esta capacidad que tiene el carisma claretiano de entrar en las diferentes culturas ( Mi espíritu es para todo el mundo: Diría Claret)
Viajamos vía Madrid-Londres. Todavía estaban cerca los intentos de actos terroristas contra aviones en Londres. El aeropuerto vivía una situación nerviosa y caótica. Mi hermano y compañero Carlos Julio, secretario de CICLA, no se enteró que necesitaba visado para pasar por Londres y en Madrid le avisaron a tiempo y le ayudaron buscándole otra ruta, por Ámsterdam. El pobre vivió un pequeño calvario en el viaje de ida y sobre todo de regreso.
Nuestros hermanos claretianos de Tanzania, tanto los de Dar Es Salaam que administran una inmensa parroquia en un barrio pobre, como los de Morogoro fueron increíbles en su acogida, se entregaron totalmente al servicio de los hermanos.
Morogoro está a unos 190 kilómetros de la capital Dar Es Salaam, que significa Ciudad de Paz y que hace honor a ese título, porque Tanzania es un ejemplo en toda África de paz, de alianza de religiones (Islam, Cristianismo y Religiones Tribales) . Hay más de 120 lenguas, y por tanto culturas diferentes.
En Tanzania gobernó un presidente católico: Julius Nyerere que ayudó mucho a la pacificación de África, y que está en proceso de subir a los altares. Todo un caso para un presidente africano.
Por las carreteras y en las ciudades podíamos a apreciar una infinidad de gente caminando, buscando cómo sobrevivir, con infinidad de pequeños puestos de ventas, las más increíbles. Pero vestidas las mujeres con princesas, tanto las que llevaban la ropa africana, la mayoría, como las mujeres musulmanas que se podían también identificar por sus atuendos.
Podíamos apreciar las pequeñas mezquitas junto a las iglesias cristianas, cerquita unas de otras. Los trabajos de nuestros hermanos claretianos son interreligiosos.
Pudimos acercarnos a una de las tribus más famosas de África Oriental: los Masais, que es un pueblo nómada, gracias a la amistad de nuestros seminaristas con un joven de esta tribu. Todavía practican la poligamia. Compartimos con ellos gracias a este intérprete amigo de los seminaristas claretianos. Fuimos testigos de una impresionante pobreza, sobre todo por la carencia de agua y la dificultad para los cultivos por su condición de nómadas.
Visitamos también el lugar donde se practicó la venta de eslavos, a unos 90 kilómetros de Dar Es Salaam a orillas del océano Índico.
En Morogoro hay una universidad inter-congregacional. El teologado claretiano es una construcción hermosa, cómoda, y amplia. Nos habían preparado para librarnos de ser atacados par la malaria y la fiebre amarilla.
Estábamos vacunados y tomábamos las medicinas preventivas contra la malaria Pero la verdad es que las habitaciones y la casa estaban bien protegidas. Ninguno se enfermó.
Nuestro trabajo fue intenso, en las lenguas : español e ingles. Guiados por el hermano filipino Arnel Alcober, secretario general de JPIC . Sentimos la ausencia de un hermano nigeriano que no pudo conseguir el visado a tiempo.
En este pequeño relato les transcribo el documento final para que les sirva a todos aquellos más comprometidos en JPIC, sobre todo después del Taller sobre la Misión Compartida de Managua.
1) Estilo de vida:
Constatamos:
- Que hemos avanzado en la toma de conciencia a nivel congregacional en torno al tema de JPIC.
- Que aún persiste una tendencia a una actitud de conformismo, fatalismo y aburguesamiento por parte de algunos hermanos de congregación.
- Que necesitamos una conversión personal y comunitaria que supone siempre un retorno al Dios del Reino apasionado por la vida, especialmente por los más excluidos. Esta conversión supone una nueva mentalidad (Ver, Compadecerse, Actuar/Comprometerse) sobre la realidad del mundo (cf. PTV #I.5) que repercuten nuestro estilo de vida (PTV 40).
Proponemos:
- Reforzar la dimensión de JPIC de nuestra espiritualidad ofreciendo materiales y espacios (como retiros, subsidios para la oración, celebraciones, ejercicios espirituales desde esta clave, etc.)
- Incluir en nuestra oración comunitaria de forma creativa las situaciones dramáticas y esperanzadoras del mundo
- Celebrar anualmente jornadas de reflexión sobre este tema aprovechando uno de los tiempos litúrgicos fuertes (p.j. Adviento, cuaresma). El secretariado de JPIC proporcionara subsidios adecuados.
- Revisar nuestro compromiso por JPIC y su repercusión en nuestra economía personal y comunitaria teniendo en cuenta la realidad de los pobres Lo que no toca los bienes tampoco toca el corazón.
- Estudiar la posibilidad de ofrecer, desde las conferencias y organismos, una tanda de ejercicios espirituales desde la clave de JPIC
2) El servicio misionero de la palabra (la palabra profética):
Constatamos:
- Que se ha avanzado en el uso de la palabra en sus diferentes expresiones y maneras de comunicar. Pero todavía usamos mucho la palabra desvinculada de la historia y de la vida del mundo donde vivimos por falta de ese “dejarse tocar” por la gente y las situaciones de quienes somos enviados a evangelizar.
Proponemos:
- Impulsar en los lugares tradicionales en el uso de la palabra como las catequesis, homilías, etc. estén imbuidos del espíritu profético.
- Fortalecer la lectura bíblica desde las claves propuestas en el proyecto Palabra-Misión u otras experiencias o propuestas de lectura creyente de la realidad a través de la Biblia.
- Promover talleres periódicos de análisis de la realidad para encarnar la palabra en la historia, en cada una de las comunidades locales y organismos mayores.
- Potenciar el uso del medios de comunicación como el Internet, para que sean plataformas de información, formación y denuncia;
- Proporcionar claves de lectura al pueblo que acompañamos pastoralmente para poder situarnos como creyentes ante los acontecimientos socio-político que nos toca vivir;
3) Sensibilización (Visibilidad, comunicación, etc.)
Constatamos:
- Que se ha crecido en sensibilidad sobre temas de JPIC en las personas y comunidades de la congregación. Lo podemos constatar en los documentos capitulares de las provincias, los planes formativos, o las distintas iniciativas que se han llevado a cabo. Sin embargo, todavía, hay personas y comunidades despreocupadas o indiferentes ante esta opción congregacional.
Proponemos:
- Comunicar e intercambiar las experiencias significativas.
- Elaborar dossieres de prensa sobre acciones concretas llevadas acabo en JPIC en la congregación para hacerlos llegar a los responsables de esta área en los distintos organismos para que los compartan.
- Continuar los talleres de sensibilización realizados por la secretaria general y los responsables de JPIC en los diferentes organismos.
- Potenciar el uso de los medios de comunicación que ya tenemos como plataforma para sensibilizar sobre las causas y problemas de JPIC.
4) Formación (inicial, permanente):
Constatamos:
- Que algunos planes formativos iniciales ya han incluido el tema de JPIC y, también, en el plan de formación permanente en los organismos; En algunos casos, la elección de centros de estudios, la ubicación de la comunidad formativa inicial se ha realizado siguiendo esta opción congregacional. Ha ayudado también en este proceso formativo la solidaridad con los pobres y excluidos a través del trabajo pastoral.
- Sin embargo, en algunos procesos formativos no existe suficiente sensibilidad en este aspecto; esto genera con frecuencia algunas actitudes clericalistas, asistencialistas y paternalistas que no van en la línea de la dimensión profética de nuestra vida misionera.
Proponemos:
- Incluir JPIC en el proyecto comunitario de las comunidades formativas haciendo un eje transversal de toda la vida (oración, apostolado, estudio, vida comunitaria, etc.)
- Incluir, también, en la formación permanente el tema de JPIC.
- Contextualizar los estudios formativos y, en lo posible, elegir centros de estudios que mejor realicen esta dimensión profética;
- Que los organismos preparan personas especializadas en JPIC;
5) Revisión de posiciones (“Dejarnos tocar por los pobres”):
Constatamos:
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- Que hay algunas experiencias donde se han revisado la presencia claretiana a favor de una cercanía con los pobres y excluidos. En otros casos, sin cerrar esta presencia, se ha asumido una nueva visión desde JPIC; por otra parte, nos falta la audacia y creatividad para asumir nuevas presencias que estén más de acuerdo con nuestra opción profética. Proponemos: - Tener a JPIC como unas de las claves en la revisión de posiciones, entendida no solo como suprimir o abrir posiciones sino también la revisión de metodología, mentalidad, actividades, etc. |
6) Pasar de la acción social hacia justicia y paz:
Constatamos:
- Que hay muchas personas y obras claretianas entregadas a la asistencia humanitaria y social entre los pobres; sin embargo, en algunos, falta entrar en la dinámica de JPIC que supone la implicación de la propia persona y la concientización y transformación de la realidad buscando las causas que generan estas injusticias.
Proponemos:
- Promover, en lo posible, en toda obra claretiana principalmente de asistencia social y humanitaria procesos de organización, concientización y reflexión sobre las causas de la injusticia.
- Trabajar teniendo en cuenta que algunos problemas que estamos abordando localmente tienen una dimensión global que nos obliga a comprometernos con ella; por ejemplo, con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), Campaña Contra el Hambre, Campaña Contra la Deuda, Campaña a Favor del Comercio Justo, etc.
7) Organización coordinación:
Constatamos:
- Que en la mayoría de los organismos existen responsables de JPIC con diversos estilos o formas. Pero, por otra parte, falta mayor coordinación y comunicación con el secretariado general, entre los responsables con las comunidades locales y entre estos con las conferencias.
Proponemos:
- Nombrar responsables de JPIC en aquellos organismos en los que no existe todavía para potenciar una mayor coordinación.
- Nombrar un coordinador de JPIC en cada una de las conferencias.
- Organizar la reunión de responsables de JPIC por conferencias, siguiendo las directrices u orientaciones de los superiores mayores en la reunión de Vic del 2004, para estudiar, entre otras cosas, la posibilidad de un proyecto común en este campo.
- Optimizar y agilizar la comunicación y coordinación entre organismos, conferencias y el secretariado general en los asuntos de JPIC.
- Potenciar la relación entre JPIC, procuras misioneras y otras organizaciones de solidaridad y desarrollo tanto al interior de los organismos mayores como en la congregación.
8) Colaboración con otras organizaciones:
Constatamos:
- Que tanto algunos organismos mayores como el secretariado general de JPIC han establecido relaciones y articulaciones con otras organizaciones instituciones y movimientos eclesiales y civiles (como la UNCHR, promotores de JPIC de Roma, Foro Social Mundial, etc.) Algunos organismos todavía no sienten la necesidad de articularse con otros.
Proponemos:
- Motivar la conveniente vinculación de los organismos a movimientos u organizaciones eclesiales y civiles “haciendo con otros lo que solos no podemos.” (Claret)
- Impulsar nuestra Vinculación regional con el Foro Social Mundial en una forma organizada con propuestas concretas para fortalecer las alianzas con aquellos movimientos sociales que se dan cita en dichos foros.
9) Tema de África:
Constatamos:
- Que la mayoría de nuestros organismos del continente han crecido en sensibilidad de JPIC, entre otras cosas, gracias a la animación del secretariado de JPIC. Todavía, en algunos organismos, falta una mayor sensibilidad frente a este tema.
- Que la pluralidad de idiomas, pertenencia a organismos mayores (con frecuencia de fuera del continente) y estilos de evangelización, entre otras razones, dificultan la coordinación en este campo.
- Que la situación de crisis humanitaria que viven los pueblos de África y la presencia reciente de la mayoría de los organismos claretianos se convierten en un desafió para toda la congregación.
Propuestas:
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- Motivar la consolidación de JPIC en ACLA por medio de talleres de animación y análisis de la realidad de África. - Conocer y vincularse activamente a movimientos eclesiales y civiles en la línea de JPIC, tanto dentro como fuera del continente (Red África-Europa “AEFJN”, Foro Social Mundial – Nairobi, Enero 2007-, etc.). - Implementar, o potenciar donde ya se ha iniciado, el tema de JPIC en el plan de formación inicial y facilitar la presencia de algunos formandos en las acciones y movimientos sociales (ejemplo, invitación de presencia de algunos estudiantes al Foro Social Mundial 2007 para luego compartir experiencias en sus organismos). |
- Motivar a los otros organismos de la congregación a unirse a las campañas y movimientos a favor de África manteniendo una red de comunicación que facilite el conocimiento de la realidad del continente.
Luis-Gonzalo Mateo cmf