El Carmen, Colón, Panamá

 a)  Orígenes de la Casa

Las circunstancias histórico políticas en las que se funda esta comunidad son realmente interesantes, han pasado solamente diez años de finalizada la Segunda Guerra Mundial y ya en la década de los años 50's Colón comienza a sentir el decaimiento de la actividad comercial y la falta de puestos de trabajo, dolencia que la ciudad iba a experimentar como una lacra cruel en los próximos cincuenta años. Con el retiro de las tropas norteamericanas la actividad comercial decae en todos sus ámbitos, las inversiones extranjeras buscan nuevos horizontes en la capital y las grandes empresas buscan nuevos horizontes en la capital. La recién aprobada ley del año de 1948 que creaba la Zona Libre se estaba implementando muy lentamente.

Las contiendas políticas panameñas que llevaron al solio presidencial al Coronel José Ramón Cantera, parecieron dar a la ciudad de Colón una nueva oportunidad cuando este presidente solicitó al Congreso de los Estados Unidos una nueva revisión del tratado canalero que cristalizó en el tratado Ramón-Eisenhower, que al final fue contraproducente, pues abrió aún más la brecha entre la Zona del Canal y la ciudad de Colón, privando a sus ciudadanos de los privilegios que anteriormente gozaban en las áreas zoneítas.

El problema del desempleo, la vivienda, la privación de privilegios y la caída de la economía se agudizaron aún más para la década de los sesenta, las autoridades de turno suavizan sus reglamentos económicos a fin de atraer a las compañías extranjeras que se instalaban en la nueva zona franca, para poder procurar nuevas fuentes de empleo.

Es en este contexto donde poco a poco se va  fortaleciendo el camino misionero, hasta que el 5 de agosto de 1955 queda constituida canónicamente esta Comunidad del Carmen de Colón.

Se inicia una intensa actividad parroquial dedicada:  al Catecismo; Visita a la Cárcel y Hospital; atención a los pueblos de la carretera transístmica; se imparten clases en el Colegio San Vicente de Paúl y se brinda semanalmente en el mismo plantel el sacramento de la confesión.

En sus inicios se realiza la proyección social a través del grupo de Damas de la Virgen del Carmen (se dedican a procurar alimentos a los niños más pobres que asisten a la Parroquia y al auxilio material de los presos y de los enfermos más necesitados).

Los predios en los que hoy se halla la Parroquia y sus alrededores, por estar en la parte sur de Colón, es decir ya casi fuera de la ciudad, fueron ocupados originalmente por una finca de producción agrícola y algunas bodegas de los comercios de mayor importancia de la ciudad de Colón durante los años cincuenta.

b) ¿Cómo han influido las sugerencias del Concilio Vat.ll y otras propuestas eclesiales...?

Se procura que los grupos parroquiales reciban una adecuada formación tanto bíblica como litúrgica basados en los documentos de Medellín y Puebla.

La opción por los más necesitados, atención preferencial a los jóvenes y a los matrimonios y sus conflictos intra familiares. Los laicos entran a formar parte integrante de los planes pastorales de la Parroquia y se desempeñan activamente en la misma.

Frente a las realidades de sufrimiento, desamparo, persecución y violencia que vive nuestro pueblo tratamos de responder  a través de:  Una experiencia viva de fe, de convivencia y de amistad; un diagnostico de la realidad eclesial y social que nos rodea; una búsqueda constante del mensaje liberador de Jesucristo; una búsqueda sincera de la organización y de una economía más justa y solidaria.

Actualmente la ciudad de Colón continúa siendo un reto debido a:   su multiplicidad de razas, problemas habitacionales, desempleo, desintegración familiar, falta de salubridad, falta de valores morales y familiares, delincuencia en todas sus formas y sobre todo un admitido y generalizado sentido de irresponsabilidad.

Nuestra Comunidad atiende una de las cuatro parroquias que conforman el sector urbano. La Iglesia Parroquial está situada junto al muro de Zona Libre por un lado y por otro junto a Pueblo Nuevo y Bamboo Line, barrios de alta peligrosidad y delincuencia.

 e) Tomando en cuenta las directrices del  XXIII Capítulo General podría tener nuestra casa una nueva proyección apostólica?

Pretendemos ser una comunidad dedicada al servicio misionero de la Palabra a través de la predicación y la formación del laico.

Intentamos que nuestra Parroquia y Comunidad no estén alejadas del ritmo de la pastoral de la Diócesis.

 Nuestra parroquia está abierta a todos, pues intentamos la formación de los grupos parroquiales existente a fin de conseguir una acción más concreta y comprometida con el ser humano y sus necesidades humanas, sociales y espirituales, a través de: las celebraciones litúrgicas, retiros, charlas, convivencias, formación, cursos, etc.

Realizar la tarea sacramental con seriedad y fundamentada en la catequesis a fin que los sacramentos sean comprendidos como lo que son y no como rituales externos. Procuramos acercarnos a los sectores más alejados de la parroquia a través del auxilio social y la promoción humana.

En el ámbito formativo procuramos promover nuestro propio crecimiento humano personal, tratando de mantenernos al día en lo que concierne a los Documentos del Magisterio de la Iglesia y a las urgencias del mundo actual, para poder colaborar con la formación y el desarrollo intelectual de quienes nos rodean, para esto procuramos obtener material adecuado de información personal y procuramos colaborar de manera más directa con el Centro de Formación de Laicos de la Diócesis enseñando en el mismo.

En el orden de la economía procuramos hacer uso de los recursos con un espíritu evangélico, de forma responsable, teniendo claro que vivimos de nuestro trabajo, procurando una administración transparente de los recursos de la Comunidad y de la Parroquia.