CRONICA

Durante cinco días largos, evangelizadores laicos y religiosos, que proclamamos el Reino de Dios desde las aulas, nos reunimos para conocernos, para reflexionar sobre nuestra labor misionera educativa y para programar acciones conjuntas y particulares que cualificaran nuestro servicio misionero de la Palabra entre los niños y jóvenes de nuestros pueblos centroamericanos.

Para muchos, la primera gran riqueza de este I Encuentro fue saber que en nuestra Provincia la Pastoral Educativa ha sido parte del ser y del quehacer de muchos claretianos y que, por tanto, ha sido una labor misionera que va más allá de nuestro conocido y afamado Colegio Claretiano de Costa Rica.  Creemos que convivir y conocernos ha sido, en este sentido, el primer gran paso que ha dado nuestra Provincia en este campo.

Asistentes al Encuentro

Pero conocernos fue sólo parte de la gran riqueza de este encuentro.  Reunirnos nos dio la oportunidad de reflexionar sobre cómo cada Centro Educativo que acompañamos o dirigimos los claretianos es un Ámbito integral de Evangelización razón por la cual la Iglesia, y en particular nuestra Congregación, ha potenciado con personal y recursos, la educación tanto formal como informal como medio eficaz y oportuno para proclamar el Evangelio.

Tal objetivo se consigue si cada Centro Educativo se lleva adelante en clave pastoral.  En este Encuentro reconocimos que no basta con tener un “departamento de religión” o de “pastoral”.  Más allá de esta reducida perspectiva hoy entendemos que el Evangelio ha de pernear tanto las materias como las actividades culturales, deportivas y recreativas.  El colegio es pues un lugar para proponer los valores del Evangelio tanto a los alumnos como a las familias y al personal docente y administrativo incluyendo asimismo la comunidad en la que se inserta el centro educativo en una acción profética y solidaria.

Adentrándonos más en la temática vimos como, el ministerio de la enseñanza no concierne solamente a la pastoral evangelizadora de la Iglesia, sino que también forma parte del carisma mismo de la Congregación.   Es muy interesante profundizar en la historia de nuestra Congregación y verificar como la educación ha estado siempre presente en nuestro ministerio de la Palabra.  Por eso lo potenciamos como un lugar teológico desde el cual extendemos el Reino y mostramos a los jóvenes un modelo de Iglesia que mana del concepto y de la vivencia de la Misión Compartida.

Así pues, las prioridades evangelizadoras de nuestro carisma se hacen presentes en la labor educativa.  Los laicos y los misioneros claretianos que estamos en la pastoral educativa podemos despertar, iniciar y acompañar la experiencia de fe de tantos niños, niñas y jóvenes;  estamos llamados a ayudar a crecer en ellos el sentido comunitario de la fe y de pertenencia eclesial;  tenemos un grupo de gente a quienes durante 5 y hasta 12 años podemos educar y evangelizar para la justicia que nace de la fe, sin olvidar que en ellos y ellas podemos fomentar la pastoral vocacional.  Además nuestros Centros Educativos tienen como prioridad ofrecer cauces para la atención y evangelización de la familia.

Con todos estos elementos compartidos nos fue posible dilucidar algunos elementos para un Proyecto de Pastoral Educativa en Centroamérica y en cada uno de nuestros Centros Educativos.  Se trata de unos procesos a desatar, de unas personas a implicar, de un Ideario y de un  Plan de Evangelización que habrá que realizar entre todos y todas y que dará el perfil de nuestros centros educativos claretianos en Centroamérica.

Por ahora, al concluir este Encuentro y, sabiendo que tan sólo hemos dado el primer paso de un largo camino en la unificación de criterios pastorales y educativos en nuestra Provincia, los participantes nos identificamos con las siguientes líneas de acción que pasamos a compartir con todos los miembros de nuestra Provincia.

Conclusiones

1.      Las características que definen un centro educativo como ámbito integral de evangelización son:

·        Una comunidad educativa que comparte la misión en una comunidad de fe con conciencia profética, organización y participación activa.

·        Un proyecto educativo encadenado en la realidad, por tanto encarnado en la cultura que acoja los signos de los tiempos y los lugares.

·        Es aquella que educa a los alumnos para: Aprender a  conocer, Aprender a Ser, Aprender a Hacer y Aprender a Convivir.

·        Está basada en una concepción cristiana de la persona en comunión, solidaridad, acogida, apertura a lo diverso y a lo trascendente.

·        Como proceso de maduración de la persona encarnado en la realidad cambiante de lo cotidiano, en un clima de caridad y libertad haciendo de este modo real el espíritu del evangelio y posible la verdad, la justicia y la fraternidad.

·        Requiere un ejercicio continúo de elaboración crítica de la cultura y planificación valiente a la luz de una antropología cristiana.

·        El educador debe tener como valor central la pedagogía y la vocación, esto implica que tendrá capacidad de ser: cercano, creativo, capaz, respetuoso, responsable, confiable y ante todo comprometido con el proyecto.

 2.      De acuerdo al ideal propuesto con nuestros centros educativos:

Tenemos

Nos falta

      La riqueza de la diversidad de contextos y de recursos.

      Inculturación, soñadores y, a la vez, realistas, preocupados por encarnar  los valores.

      Diferentes niveles de compromisos dentro de nuestra comunidad educativa.

      Un proyecto educativo que define la identidad del centro educativo.

      Acción evangelizadora que contempla lo curricular y lo extracurricular.

      Un centro educativo claretiano integral.

      Mayor número de personas comprometidas con el proyecto.

      Proceso de conversión en cuanto a estructuras, relaciones y acciones que deben estar centradas en Jesús.

      Relacionar el proceso educativo integrando la fe, la cultura y la vida.

      Crear redes de solidaridad.

      Comunión entre los centro educativos claretianos.

 3.      Que nos exige hacer realidad este sueño:

ACTITUDES

·      Una vocación misionera

·      Ser agente multiplicador con los docentes, padres de familia y alumnos

·      Mayor compromiso y apertura con el proyecto educativo claretiano

·      Fomentar creativamente la vivencia de nuestro carisma claretiano, de acuerdo a la realidad.

 ASPECTOS A DEJAR

·      Postura exclusivamente academicista

·      Indiferencia y apatía a lo religioso

·      Prejuicios ante los

·      retos y los cambios futuros

·      Individualismo.

CAPACITACIÓN Y ESPIRITUALIDAD 

·      Capacitación y formación  para todos los miembros de la comunidad educativa

·      Promover espacios para crecer espiritualmente (retiros, convivencias, estudios de Biblia, entre otros)

·      Lograr acuerdos mínimos y comunes para los diversos procesos a nivel de objetivos, metas y de cualificación del personal

·      Definir claves del carisma claretiano como un eje trasversal de todo el proceso educativo-evangelizador (la Palabra, el Reino, la espiritualidad cordimariana).

 4.      Que necesitamos de los demás:

·        Intercambiar experiencias y testimonios

·        Crear lazos de amistad y vínculos entre los educandos y docentes de los distintos centros educativos claretianos

·        Que los proyectos educativos consten y cuenten en las comunidades parroquiales claretianas y a nivel de la Provincia de Centroamérica

·        Que se aclare la función que debe desempeñar el misionero claretiano en el centro educativo

·        Que  surja una organización, desde ya, que elabore criterios comunes: en lo administrativo y en lo carismático

·        Asesoría y supervisión  del proyecto educativo pastoral por parte del Gobierno Provincial.

5.      Que tenemos para ofrecer:

·        Disponibilidad y colaboración

·        Intercambio de proyectos

·        Experiencia iniciada en el carisma

·        La riqueza de la cultura Maya y toda su cosmovisión

·        Calidad educativa

·        Entrega, generosidad y servicio de nuestros docentes sin límite de tiempo

·        Acogida a los visitantes de otros centros de la Provincia Claretiana de Centroamérica.

 

6.      Que podemos hacer juntos, de aquí en adelante

 A NIVEL LOCAL DE CADA CENTRO EDUCATIVO CLARETIANO (CEC):

·      Dar seguimiento a este I Encuentro en cada Equipo Local

·      Reunirse con el Equipo de Directivos y preparar un Encuentro abierto a toda la Comunidad Educativa

·      Reunión del Equipo Local con cierta frecuencia (por ejemplo, cada tres meses) para evaluar y proyectar el seguimiento de este Encuentro.

 A NIVEL PROVINCIAL:

·      Crear una Comisión Provincial conformada por un integrante de cada CEC

·      Tener una reunión dentro de seis meses con representantes de cada CEC para no dejar perder el material y la motivación de este encuentro.

·   Continuar con un Encuentro anual en lugares rotativos, con participación de equipos o comisiones para organizarlos, con misioneros del Gobierno Provincial y que ellos den seguimiento e impulsen este proceso

·      Elaborar un ideario centroamericano de los CEC

·      Crear vínculos entre los CEC de la Provincia a través de encuentros entre alumnos, maestros/profesores y los diversos actores de la comunidad educativa.

·      Diseñar un calendario de posibles actividades diferenciando los diversos encuentros que se pudieran llegar a tener.

 

MENSAJE FINAL

DE LOS PARTICIPANTES DEL

I ENCUENTRO PROVINCIAL DE PASTORAL EDUCATIVA

PROVINCIA DE CENTROAMERICA

MISONEROS CLARETIANOS

 

Los invito a vivir de acuerdo con la vocación  que han recibido de Cristo, que dio a unos ser apóstoles; a otros profetas; a otros evangelistas; o bien, pastores y maestros”

(Ef. 4,1.11-13)

 

“Estas Escuelas irán creciendo según la fidelidad conque correspondan a la gracia. Dios y la Santísima Virgen traerán sujetos a propósito…”

(San Antonio María Claret)

 

Del 21 al 25 de Agosto de 2006, nos reunimos en el Colegio Claretiano de Heredia, Costa Rica, misioneros claretianos educadores, laicos y religiosos, representantes de los Centros Educativos que acompaña la Congregación en Centroamérica para nuestro I Encuentro Claretiano de Pastoral Educativa de la Provincia. Estuvimos presentes los hermanos y hermanas de las Escuelas Indígenas de Izabal y de las Escuelas Urbanas del Centro Claret de Guatemala;  del Centro Escolar Católico “Corazón de María” de San Salvador;  del Centro Educativo Parroquial “La Milagrosa” de Tela y de la Escuela Parroquial “San Isidro” de la Ceiba, Honduras.  Además, claro está, de la representación anfitriona del Colegio Claretiano de Heredia, así como las delegadas del Movimiento de las Madres Maestras, con quienes los claretianos comparten la misión y que están presentes en Honduras, en Costa Rica y en Panamá.

Los facilitadores del Encuentro fueron el P. Antonio Santillán, cmf. y la Profesora Ana María Terzaghi, ambos procedentes de nuestra hermana Provincia de Argentina-Uruguay.  Por parte del Gobierno Provincial de Centroamérica estuvieron el P. Provincial, Rodolfo Morales, cmf. y el Prefecto de Apostolado, P. Manuel Sánchez, cmf..

Nuestro Encuentro tuvo como objetivos: conocernos, confraternizar, reflexionar, lograr criterios comunes y organizarnos para la misión compartida de la Pastoral Educativa en Centroamérica.

Ya, desde el inicio se nos presentaron tres grandes interrogantes: 1) ¿Qué nos pide la sociedad ante los desafíos de hoy?, 2) ¿Qué nos pide la Iglesia y, 3) ¿Qué nos pide la Congregación?

Desde estos grandes cuestionamientos verificamos qué aspectos tienen en común nuestros Centros Educativos y cuáles nos diferencian.  La idea fue siempre llegar a objetivos y líneas de acción comunes que nos identificaran como Centros Educativos Claretianos. 

En este sentido reflexionamos juntos sobre cómo hacer de nuestras escuelas y colegios verdaderos centros en clave Pastoral desde donde proclamar la Buena Nueva del Reino al estilo de Claret.

Considerando lo anterior, nosotros, misioneros claretianos educadores, laicos y religiosos, desde nuestro carisma evangelizador en la Iglesia, queremos manifestar:

  1. La alegría de saber que misioneros/as claretianos/as, laicos/as y religiosos, que estamos trabando en diversos centros educativos, somos parte de la misma misión evangelizadora de la Provincia y de la Congregación.
  2. El deseo de todos los participantes de continuar respondiendo, en fidelidad creativa, al mandato apostólico que Jesús lanzó a sus discípulos: vayan y proclamen la Buena Nueva del Reino (Mt 28, 19). Lo queremos realizar evangelizando las culturas, respetando y valorando como riqueza su diversidad, desde los pobres y con la ternura del Corazón de María, educando en las aulas a tantos y tantas jóvenes, niños y niñas de nuestras empobrecidas tierras centroamericanas (Lc. 4, 18-19).

Por tanto, les pedimos a todos y a todas y a toda la Provincia de Centroamérica:

·        Acompañarnos en el anuncio de la Palabra de Vida a la que queremos seguir sirviendo en cada una de nuestras acciones educativas según el carisma misionero que heredamos de San Antonio María Claret.

·        Ayudarnos a transformar a cada una de nuestras escuelas y colegios en un centro educativo donde se busca la verdad y se promueve el diálogo para encontrarla; que ayuda a crecer en libertad y a ejercitar la responsabilidad;  inculca la caridad y practica la solidaridad, particularmente con los más pobres y necesitados.

·        Colaborar para encarnar la misión compartida en esta pastoral, porque “la misión es de todos, porque a todos la confió Jesús y porque nadie está tan hecho como para poder llevarla a cabo en solitario” (P. José Ma. Abella, cmf., Superior General).

Finalmente deseamos expresar nuestra gratitud al Dios de Jesús, Padre y Madre de la Vida, que nos ha llamado a esta vocación y misión educativa-evangelizadora claretiana y a quienes han preparado y hecho realidad este Primer Encuentro, en especial a la comunidad educativa del Colegio Claretiano de Heredia que nos acogió con tanta cordialidad y solicitud.

25 de Agosto de 2006

Heredia, Costa Rica