MISIONEROS CLARETIANOS POR SAN PEDRO SULA, HONDURAS

El P. José Luis Asenjo hizo unos Apuntes Incompletos Sobre la “Anatomía” de la Misión Claretiana de Castilla en Honduras con Ocasión de su XXV Aniversario.  A sabiendas de que muchos van a quedar insatisfechos de estas líneas,  y con toda la razón del mundo, he querido poner lo que el Doctor Asenjo ha sacado del estudio de esa “Anatomía”. Nos concentraremos en la parte de San Pedro Sula, que en estos días pasados de Septiembre ha sufrido una notable transformación  en cuanto al lugar de la presencia claretiana se refiere. A decir verdad, lo haga con segundas intenciones, que no tengo inconveniente alguno en hacerlas manifiestas: Que los Claretianos de San Pedro nos escriban lo acontecido a partir de 1992.

Fecha clave para recordar: 4 de Septiembre de 1967. Los Misioneros Claretianos llegan a San Pedro Sula en busca de un territorio de Misión.[1]

Procedentes de Tegucigalpa, llegaban a San Pedro Sula los Padres Cruz Ripa[2] y Luciano Biaín,[3] religiosos de la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, donde eran esperados por Mons. Jaime Brufau, Obispo de la Diócesis.

El acontecimiento, desapercibido para los sampedranos, revestía una gran importancia para la Diócesis. Estos sencillos sacerdotes “portaban” la oferta del servicio misionero de la Provincia Claretiana de Castilla. Representaban a un equipo de evangelizadores que se mantenía a la espera de un campo que evangelizar.

Los dos sacerdotes claretianos establecieron su residencia circunstancial, la “Casa Cural”, donde el Sr. Obispo, mientras se iban concretando los pasos para establecer, en la diócesis, el territorio de misión que Monseñor les encomendara.

Realizadas las consultas pertinentes con todos los miembros involucrados en este proyecto (Padres Paulinos, Padres Claretianos, Sr. Obispo), quedo concretado lo que habría de ser el territorio de la Misión encomendada a los Claretianos: abarcaría todo el departamento de Atlántida y todo el departamento de Islas de la Bahía.

El día 29 de octubre, los Misioneros Claretianos tomaban posesión de la Parroquia de Tela y el 17 de diciembre lo hacían de la Parroquia de La Ceiba. Así se originaba y establecía nuestra Misión Claretiana de Castilla en Honduras.

Bendición del templo de “Nuestra Señora la Virgen de Guadalupe”

El área urbana y rural, que actualmente constituye la Parroquia de La Guadalupe, corría a cargo de la Parroquia de la Catedral. En 1964, el entonces párroco de la Catedral, P. Jaime Brufau, luego Obispo de San Pedro Sula, vio la conveniencia de edificar una iglesia en esta zona norte de la ciudad, exterior al anillo urbano de circunvalación que se estaba poblando con gran rapidez.

El 18 de abril de 1964, conseguido el terreno, se iniciaron las obras de la nueva Iglesia bajo la supervisión del P. Jaime Brufau, C.M., que cuenta con la colaboración de un dinámico comité pro-construcción de este templo mariano.

En el “Libro de administración” de esta iglesia no se deja constancia de la fecha de inauguración de la Parroquia.  Mons. Jaime Brufau, consagrado Obispo de San Pedro Sula el 29 de junio de 1966, anota en dicho libro: “Desde el 1 de mayo de 1966, quedó encargado de la Guadalupe el Rev. Pedro Gómez. El día 1 de abril de 1968 entró a cuidarse de la administración el Rev. P. José Gromi, dejando la administración al Rev. David Bertrán desde el 24 de Agosto de 1969...

13 de octubre 1969

+Jaime Brufau

Obispo de S.P.S.”

 El P. Cruz Ripa abre un nuevo frente para la Misión Claretiana de Castilla en Honduras:

El P. Cruz Ripa había regresado a España dejando sus cargos de Superior y Párroco de La Ceiba el 28 de junio de 1972.

Desde su llegada buscaba inútilmente un trabajo pastoral en que proyectarse sacerdotal y religiosamente. El, que había vivido tan intensamente la vida misionera, no se sentía capaz de realizarse en la península. La “enfermedad de la Misión” le había penetrado hasta el alma. En medio de estas oscuridades llegó la carta de Mons. Jaime Brufau, Obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, proponiendo el cuidado pastoral de una parroquia en la ciudad de San Pedro. Esta carta fue para el P. Ripa algo providencial; le despertó con violencia sus ilusiones misioneras y puso luz en su camino. Su mente volvió a “funcionar” con claridad. Casi sin pensarlo se encontró frente al M. R. P. Provincial, Luis Gutiérrez, escuchándole la propuesta del Sr. Obispo de Ssan Pedro Sula y dando todas las razones que se le venían a la mente sobre la conveniencia de abrir esta nueva casa en Honduras, y su disposición de regresar a la Misión.

Pienso que poco margen de análisis sobre esta alternativa le quedó al M. R. P. Provincial ante las “demoledoras razones” expuestas por el P. Cruz Ripa... y fue aceptada la propuesta del Sr. Obispo. La Provincia de Castilla abriría una nueva casa, esta vez fuera del Departamento de Atlántida, en la capital de la Diócesis y en la ciudad industrial más importante de la República de Honduras.

Con el P. Cruz Ripa viene, como ayudante, el joven misionero Ángel Garachana. [4] Estuvo tres años en San Pedro Sula. Dejó un grato recuerdo entre los sampedranos que llegaron a conocerle y se llevó una enriquecedora experiencia misionera. Volvió a San Pedro algunas otras veces como Superior Provincial de Castilla y ahora, desde el 3 de Febrero de 1995,  rige la Diócesis como su Obispo.

Erección de la Parroquia de Ntra. Señora de Guadalupe: 12 de Octubre de 1972

La escasez de clero en toda la Diócesis de San Pedro Sula, agudizada por la defección de un grupo reducido, pero importante, de sus miembros, también se hacía sentir en la capital diocesana que se agravaba con el rápido crecimiento poblacional de la misma. En la periferia del casco urbano tradicional estaban surgiendo nuevas colonias de emigrados, atraídos por un puesto de trabajo y una vida mejor a los que pastoralmente era casi imposible atender. Mons. Brufau determinó dividir una vez más la original Parroquia de San Pedro Apóstol (Catedral) y estructurar una parroquia en torno a la Iglesia de Guadalupe en el extremo norte de la ciudad, y entregarla al cuidado pastoral de los Misioneros Claretianos. 

El 21 de Octubre de 1972 en la celebración dominical de la tarde, Mons. Jaime Brufau, que estaba acompañado en la misa por los PP. Cruz Ripa y Garachana, leía el Decreto de Erección de la nueva parroquia.

Desde ese año 1972 los Claretianos nos hicimos cargo de esta Parroquia. Hasta este año, la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe era una Capilla, jurídicamente dependiente de la Parroquia San Pedro Apóstol (Catedral), y desde allí se atendía pastoralmente. Igual sucedía con las Colonias y Barrios de la zona.

Las notas más destacadas de la fisonomía de este Parroquia son su heterogeneidad, su desmesurada extensión y los contrastes sociales de los feligreses que la conforman.

Parroquia La Guadalupe

 En la actualidad[5], la Parroquia atiende:

21 Colonias

8 Barrios

9 aldeas.

El mayor obstáculo con que tropezó la acción de la pastoral de la Parroquia fue el aislamiento de la Iglesia madre, la Guadalupe. Construida originalmente para la atención pastoral de la zona norte de la Ciudad, se pensó utilizarla junto al plantel de la Cervecería Hondureña, en un sector que prometía una inmediata urbanización. Han transcurrido 23 Años y la zona no se ha poblado.

Para obviar esta dificultad, y las que provenían de una extensión tan desmesurada, se inició la construcción de Templos en las diferentes Colonias: actualmente, son 17 las iglesias que se atienden desde el centro de la Parroquia, en otros tantos Barrios, Colonias y Aldeas.

Otra de las más notables dificultades proviene de las condiciones tan fuertemente arraigadas en la praxis pastoral de la Ciudad de San Pedro Sula. En una Ciudad que ha crecido demográfica y urbanísticamente a un ritmo espectacularmente acelerado. Las tradiciones y costumbres religiosas no han podido asimilar y acomodarse a  la estructura actual de las Parroquias, que actualmente son cinco. Los fieles reciben los Sacramentos de iniciación en la Catedral, única Parroquia en la ciudad durante muchos años; y es la Catedral la que absorbe, y donde se centra toda la pastoral de multitudes. Es notoria en esta ciudad  la falta de sentido de pertenencia a determinada Parroquia

La Parroquia Guadalupe pudo recuperar en parte este sentido de pertenencia, gracias a la presencia de la misma en las diferentes colonias y principalmente Barrios y Aldeas.

 Los retos actuales de esta Parroquia podríamos sintetizarlos en esta forma:

  1. Crecimiento desmesurado de la población: surgen constantemente nuevas Colonias.
  2. Extensión poco controlable.
  3. Sectas Protestantes.
  4. Escasa coordinación de los grupos de la Parroquia.
  5. Poco sentido de Parroquia a causa de la dispersión.

 Para obviar en parte estas dificultades y responder a estos desafíos, la Parroquia se ha propuesto:

1-     Una sectorización de la misma, que facilite la animación de las Comunidades Cristianas.

2-     Enfatizar el trabajo de los Consejos Pastrorales de Comunidad ya existentes, y crearlos en los Barrios y Colonias donde aún no estén.

3-     Celebrar anualmente el día de la Parroquia, trimestralmente, algún evento de alcance parroquial, que permita vivir la pertenencia a una parroquia extensa.

 Para llevar a cabo la labor pastoral, la Parroquia cuenta con:

  1. El equipo de sacerdotes
  2. Las Religiosas Claretianas
  3. El Consejo parroquial
  4. El Consejo Económico Parroquia.
  5. La Junta Parroquial de Cáritas.

Con esta estructura parroquial se atiende las Colonias, Barrios y Aldeas, y los Grupos siguientes:

  1. Movimiento Familiar.
  2. Legión de María.
  3. Catequistas.
  4. Grupos juveniles.
  5. Delegados de la Palabra.
  6. Cuatro Comunidades Neo-catecumenales.
  7. Consejo Pastoral de las diferentes iglesias de la Parroquia.

Consignamos las diferentes Aldeas, Barrios y Colonias en tres grupos. (Esto lo ordenamos en Septiembre de 2006):

1. Las que se dejaron a la Diócesis a finales de siglo XX, por estar ya suficientemente promovida la Comunidad Cristiana; se han constituido nuevas Parroquias.

2. Las que entregamos el domingo, 17 de Septiembre de 2006, con la entrega de la Parroquia Central: La Guadalupe.

3. Las que todavía seguimos atendiendo, aunque ya no desde La Guadalupe, sino desde la nueva casa que estamos construyendo en Felipe Celaya.

1.- Colonias dejadas a la Diócesis a finales de siglo.

Colonia Fesitranh  (Federación de Sindicatos de Trabajadores Hondureños) La iglesia, dedicada a San Antonio de Papua, fue inaugurada en Junio de 1975. Desde el primer momento de la llegada de los Claretianos a San Pedro Sula, atrajo el interés del P. Cruz Ripa, a la que, durante 20 años, ha dedicado especial cuidado y siempre ha contemplado como sede de una futura Parroquia. Cuenta con una Iglesia, de 24 X 19 ms., un salón de Reuniones, una Casa Cural, donde vivieron el primer año de estancia las Claretianas, y un Dispensario de Salud. Se celebra Misa todos los domingos, martes y viernes.

Iglesia de Fesitranh

Colonia Los Castaños.  La iglesia, dedicada al Corazón de María,  se inauguró en Agosto de 1981. Se encuentra situada en el centro de la Parroquia y al nor-este de la Iglesia Parroquial de La Guadalupe, a la derecha de la carretera a Puerto Cortés. Es una Colonia surgida a finales de los 760, bien urbanizada, donde predomina la clase media. Iglesia de 21 X 14 ms. Se celebra Misa todos los domingos y jueves. En los primeros jueves de mes, Hora Santa Eucarística.

Colonia Buenos Aires. Iglesia dedicada al Cristo de Esquipulas e inaugurada en Abril de 1976. Se encuentra situada al norte de la Iglesia Parroquial. La pobreza afecta al 80% de la gente. Cuenta con una iglesia de 24x3. Se celebra Misa todos los sábados en la tarde con regular asistencia.

Colonia Río Blanco.  Se trata de una Colonia cerca de San Pedro Sula, en la carretera a Puerto Cortés. Los habitantes son muy dados a la bebida, al juego del billar, a baile... La mayor parte de las familias están incompletas. La Capilla es muy antigua. Ya en tiempos pasados tenía una atención muy descuidada por falta de sacerdotes. La asistencia a la misa, que se celebra todos los sábados por la noche, es regular a pesar de las invitaciones que se han pasado a la gente.

Colonia La Tara, Colvisula, Zarzales. Iglesia dedicada a la Santa Cruz e inaugurada en junio de 1985. Son Colonias de reciente formación, de carácter residencial, habitadas por familias de clase media alta. Están situadas al norte de la Iglesia Parroquial en la margen izquierda de la carretera a Puerto Cortés. Se celebra misa todos los domingos y los miércoles.

Aldea el Zapotal del Norte. Aldea que, dada la extensión urbanística que  ha adquirido la Ciudad de San Pedro Sula, casi tiene ya el rango de Barrio. Esta situada en el norte de la parroquia. De fácil acceso en todo tiempo. La iglesia, inaugurada en  Septiembre de 1976, está dedicada a la Virgen de Suyapa.

Iglesia de la Santa Cruz

Aldea la Coronilla. Es una de las capillas más lejanas. La iglesia la hicieron los vecinos con los materiales donados por el Obispo o Parroquia, y llevados a hombro trepando difíciles caminos. Se inauguró en Abril de 1978. 

Colonia Colombia.  Se trata de una pequeña Colonia, ubicada en el extremo suroeste de la Parroquia, separada del Barrio El Playón por el cauce del Río Piedras.

Aldea de Armenta.  Iglesia inaugurada en Mayo de 1978. Una Aldea difícil de promover. No tiene conciencia de comunidad. Se trata de una de los balnearios más frecuentados de San Pedro Sula, y gran parte de los habitantes viven de “ventecitas” que hacen a los bañistas los fines de semana y la temporada de Semana Santa. En la demarcación de esta aldea está ubicada la “Granja Amor y Paz”, para rehabilitación de alcohólicos.

Aldea el Retiro. Aldea al norte de la Parroquia. Conformada por campesinos y otros vecinos que trabajan en la Ciudad como vigilantes de talleres o comercios. No cuenta con servicios de alcantarillado, ni agua, ni luz. En marzo de 1985 se bendijo el templo dedicado a San José.

Aldea Altos del Sula. Situada en la falda de la cordillera de El Merendón, en la parte norte de la Parroquia, detrás de la Colonia FESITRAH. Es marcada y ejemplar la conciencia de comunidad que existe entre estos vecinos. Trabajando con esa mística y apoyados y animados por Cáritas Parroquial, pudieron hincar la construcción de sus casas de madera y zinc; tienen su escuela moderna y bien equipada, un comedor infantil y ahora están trabajando por conseguir el agua.

2.- Barrios dejados a la Diócesis en 2006.

 La Guadalupe. La iglesia había quedado muy arrinconada y presionada por la Cervecería Nacional. Mons. Garachana ha comprado terrenos mejor ubicados y está para construir la nueva iglesia parroquial La Guadalupe. Nosotros dejamos esa Parroquia con los Colonias:

Barrio Morazán. Comprende las Colonias: Las Vegas, Ideal, Modelo, Smith, La Granja. La iglesia, dedicada a la Virgen de Fátima, fue inaugurada en octubre de 1977. (Aquí está sepultado el P. Ripa. Nota actual)

Colonia Colombia. Se trata de una pequeña Colonia ubicada en el extremo suroeste de la Parroquia, separada del Barrio El Playón por el cauce del Río Piedras.  No tienen identificación con la Comunidad, ni sentido de pertenencia a la Parroquia...

Iglesia de Fátima

Barrio el Playón: Atendido desde la Guadalupe.

Barrios: Las acacias, Las Flores, La Granja, San Cristóbal, Barandillas. Constituyen el núcleo fuerte de los feligreses de la iglesia La Guadalupe; no obstante, algunos viven vinculados a la Catedral.

Barrio Guadalupe. Atendido desde La Guadalupe.

Residencial Guadalupe. De clase media alta. Se trata de una de las Colonias más recientes de la Parroquia, la más próxima a la sede parroquial, colindante con el Barrio que lleva ese mismo nombre.

La gran mayoría son católicos, y una buena parte, militan en algún Movimiento de Iglesia: Cursillistas, Catecúmenos, Legión de María, M.F.C., etc.

Colonias: Universidad, Los Laureles y Jardines del Valle. Son tres Colonias que conforman una unidad pastoral. Están ubicadas en la zona nor-occidental de la Parroquia. Unas 2.240 personas. Socialmente clase meda alta. Profesionales, Universitarios, propietarios de negocios, comercios e industrias, gerentes de instituciones...

Colonia Bográn.  Iglesia inaugurada en  Septiembre de 1980. Lleva este nombre por el apellido de los propietarios de los terrenos.  La mayoría de los vecinos se dedican a trabajar como empleados y obreros en los centros de trabajo de la cercana Cervecería Nacional. , Envases industriales, Hulera Centroamericana, Embutidos Bermejo... Su situación social se sitúa en la Clase media baja. Están tratando de organizarse como Comunidad para luchar por el desarrollo de la Colonia, que ha permanecido en la marginación a causa de su ubicación geográfica; y también porque aledaña a la Colonia, la ENEE (Empresa Nacional de Energía Eléctrica) tiene una subestación y sobre la Colonia pasa el tendido eléctrico de alta tensión. Tal vez la prolongación de la Avenida Junior signifique el desarrollo que, a estas alturas, merece esta Colonia.

Villa Florencia. Es una Colonia originalmente construida para Maestros. Su constitución está promovida por el NPRESA (Instituto de Previsión Magisterial). Es de reciente construcción; aún sus casas no están totalmente habilitadas. No han llegado a su identificación como Colonia autónoma. Los vecinos aún viven ligados a sus tradiciones sociales y religiosas de sus lugares de procedencia. Carecen de fisonomía propia...

Las Brisas.  Complejo de tres colonias: Brisas I, Brisas II, Brisas III. Proyecto habitacional de los primeros que promovió el IVA (Instituto de la Vivienda). Son casas originalmente pequeñas. Los vecinos gente de escasos recursos. Hasta ahora este conjunto de Colonias se considera como la zona marginada de la Parroquia, aunque las perspectivas son halagüeñas socialmente, pues en breve se iniciará el proyecto de prolongación de una de las principales arterias viales de la ciudad...

3.- Barrios o Colonias que atienden los Claretianos en la actualidad. (2006)

Los Claretianos hemos hecho opción por esta Colonia y estamos haciendo casa nueva para cuatro  Misioneros que atiendan las zonas de Los Cármenes y Rivera Hernández.

Colonia La Rivera Hernández.  Abarca las Colonias, La Rivera Hernández, Sinaí, Las Brisas, San Antonio.  Es una zona muy poblada, en crecimiento constante; son miles las familias que viven en esta zona, muchas de ellas en condiciones muy precarias. Casi toda la gente es venida de otras partes; muchas del interior de la República.

Aldea de San José de Boquerón.  Una de las Colonias más distantes de la Parroquia, aunque se encuentra bien comunicada con la ciudad. La mayoría de sus habitantes se dedica a la pesca en la Laguna de Jucutuma y Ticamaya o a trabajar de peones en las haciendas vecinas. Se sustituyó la iglesia vieja por otra nueva, más amplia, en el mismo lugar. Inaugurada en marzo de 1982.

Villa El Carmen. Primera piedra en Marzo de 1985. Situada en el sur de la Parroquia, originalmente fue un proyecto habitacional del INVA (Instituto de la Vivienda). Hoy, el propietario del terreno está notificando por su cuenta y la Colonia está ampliándose notablemente y adquiriendo un aspecto muy variado, según los diferentes procesos de la urbanización: casas muy pequeñas, construidas en hacinamiento, las primeras y residencias de constitución moderna, las siguientes.

Seis de Mayo. Agrupa cuatro colonias: Seis de Mayo, la Central,  La Centralita  y la Solita a unos 10 kms del centro de la ciudad

Aldea  de “Copén”. Está situada al este de la Parroquia y a poco distancia de San José Boquerón. Los habitantes se dedican a la pesca en las lagunas cercanas... Habitantes, igual que los de San José, muy fríos religiosamente. 

Equipo de San Pedro Sula con Rodolfo e Ismael

 Aldea El Carmen.  La Aldea ha quedado conformada por tres diferentes asentamientos: La U.N.C., Las Colinas y El Carmen. Existe un templo católico anterior a la llegada de los Claretianos. La mayoría de la población es católica. En la actualidad (2006) se está construyendo una gran iglesia, con sus respectivos salones parroquiales...

POYECCIONES EXTRAPARROQUIALES.

1.      Cursillos de Cristiandad.

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad llega a San Pedro Sula en Enero de 1965. El P. Jesús Carrero fue el primer Asesor Claretiano allá por el año 1971. Luego, el P. Angel Garachana dirigió el Movimiento entre los años 72-75, finalmente el P. José Antonio Palacios es Asesor del Movimiento desde 1975.

Hasta 1987, se han realizado54 Cursillos para hombres y 34 para mujeres con un promedio de 30-35 personas por Cursillo. Además, frecuentemente los Equipos de San Pedro Sula han ayudado a otras Comunidades.

 Objetivos:

El objetivo del Movimiento de Cursillos de Cristiandad es llevar el Evangelio a los ambientes sociales en que el laico vive y, sobre todo, desde el testimonio de vida de los propios laicos a quienes ha alcanzado el anuncio de la Buena Nueva.

Además pretende, también, formar apóstoles seglares comprometidos, que como agentes vivos de pastoral trabajen en las diversas estructuras de la Iglesia.

Situación al año 1987.

En San pedro Sula el Movimiento pretende, contando con múltiples limitaciones derivadas de sus componente  -personas limitadas-, vivir inserto en la Iglesia cocal y abierto a las necesidades reales de la sociedad.

Actualmente dispone de dos secciones de Escuela para sus Dirigentes –nuevos y veteranos- entre los que se va acentuando una inquietud de formación.

Muchos Cursillistas se integran en otros grupos o Movimientos de Iglesia, o bien en los cuadros y estructuras de sus Parroquias.

Solamente se realizan cuatro Cursillos al año -dos para caballeros y dos para señoras-, pues pensamos que es mucho más necesario dar ayuda y acompañamiento a los nuevos Cursillistas que hacer muchos Cursillos y dejar solos a los nuevos sin la ayuda necesaria para su crecimiento y madurez.

Pretensión.

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad de San Pedro Sula se ha propuesto un objetivo: construir un Centro en el que se puedan llevar a cabo las múltiples actividades que organiza a lo largo del año para la formación cristiana de sus integrantes.

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad pretende detectar, despertar, formar y animar líderes cristianos que sean luego auténticos constructores y fermento en sus comunidades cristianas y en la sociedad en que viven. Desde luego que este Centro no estaría dedicado exclusivamente para el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, sino que estaría a disposición de todos los grupos de Iglesia; Pastoral Juvenil, Renovación Carismática, Comunidades Catecumenales, etc., etc. Y también estaría al servicio de todas las Parroquias de la localidad que podrían disponer de él siempre que lo necesitaran. El Centro en mención se llamará: “LA CASA DE MI AMIGO”

En el año 1985 se iniciaron las obras. Hoy, dos años más tarde, este Centro ya está en uso, aunque con limitaciones, pues todavía no está terminado. Esperamos que pronto pueda ser culminada esta bella realidad.

Juicio crítico.

Difícil sería hablar de esta Movimiento tratando de evaluar sus logros y realizaciones. Sólo apuntaría dos observaciones que me parecen importantes. Primero, que en la historia vivida por el Movimiento a lo largo de estos 22 años se han sucedido momentos de euforia y de decaimiento, de apogeo y de marginación. Por otro lado, es reconocido claramente en el ambiente, que casi todos los líderes cristianos de Parroquias y Asociaciones y Movimientos han surgido de este vivero de cristianos y apóstoles que es el Movimiento de Cursillos de Cristiandad.

2.      Movimiento Familiar Cristiano.

-         Acompaña las reuniones semanales  de los grupos del M.F.C.

-         Dirige y asesora al equipo de Charlas Prematrimoniales urbanas, una semana al mes.

-         Dirige y acompaña al Equipo de Encuentros Conyugales, una vez al mes.

-         Anima y orienta la proyección pastoral de los grupos del M. F. C., en las Parroquias de la ciudad y colegios.

-         Está comenzando a poner en marcha el proyecto de un Centro de Capacitación Familiar en las afueras de San Pedro junto a la carretera de San Pedro Sula a La Lima, casi dentro del casco de la ciudad.

De manera sencilla y sin ruido, con asombrosa perseverancia, el P. Luciano Biaín ha ido conformando a nivel de la ciudad de San pedro Sula, una pastoral familiar maduro, con matrimonios cristianos comprometidos y capaces, que realizan sin lugar a dudas la tarea evangelizadora más importante dado que la familia es el punto de arranque y el fundamento de toda evangelización y más en un país como Honduras donde las relaciones familiares están tan gravemente dañadas.

Salvar los valores familiares significa salvar a la sociedad hondureña y a la Iglesia de Honduras.

 La “Posada de la Familia” del M.F.C.

El P. Luciano, como Asesor del Movimiento Familiar Cristiano de San Pedro Sula, “deja” que el Movimiento se embarque en nuevos y cada vez mayores compromisos, porque “sabe” que son signos de “salud”.

En el año 1983 el M. F. C se ha propuesto contar con su propia casa de “Encuentros conyugales” y ha comprado el terreno en las afueras de la ciudad y le ha puesto el nombre de “La Posada de la Familia”. El P. Luciano contempla los comienzos de esta obra y “sabe” que está cumpliendo una importante tarea claretiana, aunque algún día se olviden de su nombre.

3.      Vocaciones a la Congregación de Misioneros Claretianos. 

Nació en La Ceiba el 7 de marzo de 1958. Profesa, para la Provincia de Centroamérica, el 12 de diciembre de 1982. Es ordenado Sacerdote en la Ceiba el día19 de noviembre de 1988. Tanto los estudios de filosofía como los de Teología los cursó en Guatemala en los Institutos Salesianos...

Luego de varios años como Maestro de Novicios de Centro Claret, Guatemala, fue destinado a USA East, donde ejerce su apostolado misionero.

Rubén Matute Gallo

Nació en Tegucigalpa el 19 de diciembre de 1960.  Este joven universitario parte el día 26 de enero de 1981 del aeropuerto de San Pedro Sula con destino al Postulantado Claretiano de Medellín, Colombia. Es el primer fruto que la Misión recoge en este camino de evangelización, a través del P. José Antonio Palacios, dedicado a la Pastoral Juvenil.

Profesa como Claretiano el 15 de Enero de 1983 en Villa Claret, Medellín, Colombia. El 9 de Febrero se incorpora al Teologazo de Colmenar Viejo, Madrid , España, donde cursa los estudios de filosofía y teología. El 1 de Octubre de 1987 es destinado a Roma donde inicia estudios de Derecho Canónico en la Universidad Pontificia Lateranense.

El 16 de Julio de 1988 es Ordenado Sacerdote Por Mons. Oscar Rodríguez en la Iglesia de La Guadalupe, rodeado de todos los Claretianos de la Misión.

El  16 de Julio de 2005 es Consagrado Obispo en Tegucigalpa por el Cardenal Oscar Rodríguez y queda como Auxiliar de esta Arquidiócesis.

Juan José Pineda Frasquelle
Nació en San Pedro Sula, Honduras, el 15 de abril de 1966. Profesó, en la Provincia de Centroamérica, el día 12 de Diciembre de 19986. Los estudios de Filosofía los cursó en el Instituto Salesiano de Guatemala, Inscrito a la Universidad Marroquín, con el título de Bachiller. Los de Teología en el Instituto Salesiano, inscrito al Salesianum de Roma, con título de Licenciatura.

Se ordenó en San Pedro Sula el 21 de noviembre de 1992.  Fue destinado a Canadá para ayudar en la Pastoral juvenil e incardinado a ese Organismo, donde presta sus servicios misioneros.

José F. Ferrera Núñez.

 Adolfo Federico Pineda Lagos.

Nació en La Ceiba, Honduras, el 13 de mayo de 1965. Profesó, para la Provincia de Centroamérica, el día 12 de diciembre de 1986. Los estudios de Filosofía los cursó en el Instituto Salesiano de Guatemala, Inscrito a la Universidad Marroquín, con el título de Bachiller. Los de Teología en el Instituto Salesiano, inscrito al Salesianum de Roma, con título de Licenciatura. Se ordenó en La Ceiba el 28 de noviembre de 1992. Obtuvo dispensa del Celibato Sacerdotal...

 Carlos Humberto Villatoro:

Nació en Tela, Honduras, el 23 de junio de 1963. Profesó, para la Provincia de Centroamérica, el 12 de Diciembre de 1988. Abandonó la Congregación al terminar sus votos en diciembre de 1992.

 Fidel Caballero Vallecillo.

Nació en San Nicolás, Santa Bárbara, Honduras, el 29 de marzo de 1966. Profesó para la Provincia de Centroamérica el 12 de diciembre de 1988. Abandonó la Congregación al terminar sus votos en diciembre de 1992.

 PRESENTE Y FUTURO DE LA PARROQUIA DE LA GUADALUPE.

Es suficiente una observación superficial de la Parroquia desde su creación en 1972 hasta el presente, veinte años después, para advertir, junto al extraordinario trabajo de implementación estructural y pastoral consagrado por los Claretianos a la misma, el impresionante crecimiento urbano y consecuentemente de habitantes a quines a tender. Al ser creada la Parroquia se habla de unos 30.000 habitantes. Hoy se calcula en 60.000, que desde 1975, son atendidos fundamentalmente por tres Sacerdotes.

La “fisonomía” que ha ido adquiriendo a lo largo de estos años como conglomerado humano en expansión junto a la tare pastoral desplegada en este mismo periodo, reclama ya un análisis objetivo de lo que podemos considerar, porque en efecto así es, una nueva realidad que por su misma naturaleza exige cambios estructurales en la tarea evangelizadora.

Hasta el presente, la Misión Claretiana de Castilla en Honduras, ante situación como ésta, nos hemos cerrado y concentrado en la, pareciera única alternativa, de aumentar el número de Sacerdotes proporcionalmente al aumento de población a ser atendida. Últimamente la fría realidad de solucionar por este camino nuestros problemas, posiblemente permita encontrar otros caminos quizás más necesarios e importantes que el número de misioneros.

Pienso que es necesaria y, casi diría yo apremiante, la creación de4 nuevas Parroquias por desmembramiento de la Parroquia original. Cierto que no debe hacerse de manera precipitada; que reclama un estudio previo y posiblemente una implantación progresiva, pro los efectos secundarios que de rebote incidirán sobre la estructura de nuestra tradicional Comunidad, pero eso no frena la urgencia de poner en marcha esta alternativa en la Parroquia de La Guadalupe (como por motivos idénticos se impone en la Parroquia de La Ceiba).

Cerrar los ojos a esta realidad y pretender ignorarla será un lamentable error que repercutirá negativamente en la vida interna de nuestras Comunidades y por ende en sus individuos. Sigo creyendo que esta alternativa mejorará el rendimiento pastoral de nuestros Misioneros Claretianos y beneficiará a las Comunidades Cristianas inyectándolas mayor identidad y dinamismo.

[1]  Para más ilustración vea la Obra del P. José Luís Asenjo, cmf., en 40 volúmenes.

[2]  El P. Cruz Ripa nace en 1914, ordenado Sacerdote en 1939, participa en el Equipo Misionero para América Latina misionando en Argentina, Uruguay y Colombia en 1962. En 1967 es escogido por el M. R. P. Cándido Bajo, junto con el P. Luciano Biaín, para fundar la primera Misión de una Provincia Claretiana en el Departamento de El Paraíso, Honduras. Fracasado este proyecto por causas ajenas, se  traslada a la Costa Norte y logra la fundación deseada en la Atlántida. De diciembre de 1967 a junio de 1972 se desempeñó como Superior y Párroco de la Ceiba. Vuelve a Honduras en octubre de 1972 como Párroco de la Guadalupe; se ha señalado por su celo apostólico y la construcción de muchas iglesias en las diferentes barriadas que van creciendo dentro de la Parroquia “La Guadalupe”. Muere en San Pedro Sula el 25 de Marzo de 200. Su cuerpo reposa en la iglesia de Fátima, obra suya. Para más detalles de la labor misionera de este insigne Claretiano puede verse CARTA 200, pág 53.

[3] El P. Luciano Biaín sigue todavía trabajando en Centroamérica.

[4] Nacido en 1944 y Ordenado Sacerdote el 19 de Marzo de 1972 en Colmenar Viejo. Consagrado Obispo de la Diócesis de San Pedro Sula el día 3 de Febrero de 1995.

[5]  Estamos escribiendo en el año 1987, al cumplirse los 20 años de nuestra llegada misionera.