2. “PARA QUE LOS RÍOS NO CALLEN Y LOS PUEBLOS NO MUERAN”
El Equipo Misionero de La Costa Abajo de Colón, representado a través de Ito Maraver, Misionera Laica y Beatriz Salazar, Misionera Claretiana; participó en el segundo Foro contra las represas, a orillas del Río Tabasará.
¿Por qué un II Foro Nacional contra las Represas?
Las represas siguen amenazando la vida: personas, comunidades y ecosistemas. Se estima que entre 40 y 80 millones de personas han sido desplazadas en el mundo a causa de represas y que un 60 por ciento de los ríos del mundo se han visto afectados por represas o desvíos. Tanto en Mesoamérica como en América del Sur, continúan los proyectos de represas y trasvases promocionados por los gobiernos y amparados en procesos de integración impuestos, que abren mercados para corporaciones y fomentan negocios privados en desmedro de ecosistemas y pueblos originarios. El Plan Puebla Panamá (PPP) y el Sistema de Interconexión Eléctrica para países de América Central (SIEPAC) están entre los proyectos que se acompañan con, al menos, 340 planes de represas que amenazan unos ríos en la región mesoamericana.
El plan de expansión del sistema de generación eléctrica en Panamá (2005-215) contempla la construcción de más de 7 grandes represas. Panamá es un país de clima tropical muy lluvioso que tiene gran cantidad de ríos; unos 350 en la vertiente del pacífico y 150 en la vertiente caribe.
El discurso de los gobiernos y los empresarios en Panamá ha venido señalando que ellos están interesados en impulsar el desarrollo sostenible y aumentar la seguridad energética, es debido a esto que desde la privatización de los sectores de generación, transmisión y distribución eléctrica, los consorcios de capitales nacionales e internacionales ven en la producción de energía eléctrica por medio de represas o trasvases un negocio redondo, seguro y hasta económico debido a las legislaciones que han logrado aprobar.
El agua en Panamá se ha convertido en un derechos negado para unos y abuso sin control para otros. Se tiene un consumo doméstico del agua per cápita de los más altos en América Latina:444 litros por día, cuando el promedio continental es de 300 litros por día. Se vierten al mar 197 millones de litros de agua dulce ( 52 millones de galones) con cada esclusaje de barco que pasa por el Canal. Sin embargo, mientras las Autoridades del Canal de Panamá (ACP) le vende el agua a los Panameños y paga menos por el uso del agua que cualquier consumidor humano en el mundo, más de 300.000 panameños y panameñas que viven en las zonas rurales no tienen acceso a agua potable. Y, son precisamente, los panameños y panameñas, campesinos, campesinas, pueblos indígenas que viven en las cuencas de los ríos que quieren represar.
La deforestación, el crecimiento demográfico, la contaminación de los afluentes por la sobreexplotación, descargas domésticas e industriales, sustancias químicas, actividades mineras, la apropiación corporativa del recurso hídrico, han ocasionado innumerables problemas de salud. Estos hechos sumados a las actividades humanas que han modificado ecosistemas y alterado estructuralmente los cursos de agua, ha contribuido a un deterioro progresivo de la biodiversidad. Los mega proyectos de desarrollo, como hidrovías industriales, los trasvases y proyectos hidroeléctricos han tenido impactos devastadores. La falta de una política integral sobre el recurso hídrico determina un panorama “preocupante”, sobre el futuro del agua en Panamá.
El agua, es un derecho humano, no una mercancía en manos de unos a costa de todos los demás. El agua es símbolo de la vida. Porque sólo en donde hay agua, hay vida. No podemos permitir que el agua sea convertida en objeto de lucro para los que se apoderan de todo a costa de los demás.
Debido a todas estas oscuras intenciones de privatización y explotación de nuestros ríos y sus ecosistemas, surgieron diversas organizaciones para defenderlos: Frente Unido en Defensa del Ecosistema, la Coordinadora Campesina Contra los Embalses y Pastoral Social Caritas-Panamá. Quienes convocaron, en las márgenes del río Cobre, en la Provincia de Veraguas al I Foro Nacional contra las Represas, con el lema “Ríos para la Vida”, durante los días 13 al 15 de Abril de 2005. Para el año en curso, fue convocado el Segundo Foro en las márgenes del Río Tabasará, durante los días 19-22 de Abril, con el lema “ NO A LAS REPRESAS”. Contando con la amplia participación de organizaciones, comunidades campesinas e indígenas afectados directa e indirectamente en Panamá, por la construcción de represas, la contaminación de ríos y procesos de privatización de las fuentes de agua. Organizaciones independientes de ecologistas, derechos humanos, grupos y redes organizadas de movimientos sociales que trabajan y se coordinan en las lucha en torno a esta realidad.
Durante el desarrollo del Segundo Foro:
El foro ayudó a proyectar la forma de fortalecer las alianzas con diferentes organizaciones, instituciones y sectores del país, y a la elaboración de una agenda regional y nacional de acciones en contra de las represas en el marco de los acuerdos internacionales con el movimiento Mesoamericano Contra las Represas y la Red Latinoamericana contra las Represas (REDLAR).
Este acontecimiento, fue una buena y rica oportunidad de actualizarnos, solidarizarnos y comprometernos a favor del grito por LA VIDA, de tantos pueblos, hermanos y hermanas, campesinos, campesinas e indígenas excluidos, a quienes se les está violando el derecho fundamental a la Vida. Igualmente, el “gemido de la Creación “ en sus ríos violentados y en toda la integridad de su ecosistema que ya está siendo vilmente agredido por intereses ambiciosos, que responden a proyectos de muerte.
Durante las jornadas de trabajo, en las que participábamos cerca de 200 personas, pudimos intercambiar diferentes experiencias de dolor, preocupación, luchas y esperanzas; de cada movimiento comunitario nacional, de cada pequeño grupo, de cada comunidad campesina e indígena también el valioso aporte de nuestros hermanos de Costa Rica, presentes en el foro y las orientaciones recibidas a través de algunos expertos en la temática propuesta, contribuyeron a inspirar, motivar y orientar los retos y el compromiso por la lucha a favor de los Ríos, el Agua y la Vida.
En los espacios creativos, especialmente dedicados a la mística, nos fortalecimos en el Dios de la Vida, a quien agradecimos por la Madre tierra, por el agua y la riqueza de los ríos, de los que vivimos y por quienes sufrimos y luchamos y a Quien confiamos este caminar en defensa de la VIDA PARA NUESTROS RÍOS, QUE ES VIDA PARA NUESTROS PUEBLOS.
Desde el contexto del acompañamiento a las CEB’s en la Costa Abajo y el Lago, como Equipo Misionero hemos de continuar fortaleciendo la misión Evangelizadora a favor de “la Vida y Vida en abundancia” para todos y todas, para la Creación que nos ha sido entregada como “don y tarea”: Necesitamos fuerza y continuidad para que se escuche el clamor de las comunidades y organizaciones que desde un principio han argumentado a favor de la suspensión de estos llamados “proyectos de desarrollo” que se realizan al margen de la población, sin consultarla, y en detrimento de sus tierras y ríos, que por años han sido y siguen siendo fuente de sustento, y lugares de trabajo. Es necesario que conozcamos y articulemos los retos y compromisos que este II Foro nos sugiere, en nuestro trabajo cotidiano con las comunidades.
Como heredera del carisma claretiano, creo que aquí hay una urgencia a la que hay que responder en forma oportuna y con eficacia, impulsadas e impulsados por el mismo Espíritu Profético que movió a Claret, en su opción por la liberación de los más empobrecidos.
Beatriz Salazar Garzón, rmi
Misionera Claretiana
Nuevo Porvenir-Colón-Panamá