AGUADULCE

 1980 – 1983    Aguadulce, Coclé, Panamá. En Junio de 1982 pasa a Darién.

A juzgar por los escritos, el tiempo que estuvo en Aguadulce fue tiempo de purificación... Tenía 62 años y estaba todavía en plenitud de facultades. Parte como descanso por todo lo que había trabajado en Darién, parte para que tuviera experiencias de nuevos apostolados, los Superiores lo destinaron a esta Parroquia, extensa pero muy bien comunicada por carretera con todas las aldeas del Distrito, en los cambios de 1980. Yo imagino que la predisposición no era buena, al salir de Yaviza recién terminada su obra predilecta y con el ánimo de terminarla con la construcción de la casa de los Misioneros Claretianos.

Iglesia parroquia de Aguadulce

A los pocos meses de encontrarse en Aguadulce escribe: 

2 de junio de 1981

Yo estoy viendo que mi lugar, según están las cosas, no es Aguadulce. De principio algo disgustado por no tener misa (o concelebrada o a solas). El 31 de marzo me ofrecen Carismáticos y no acepto por ver que no estoy para esas misas en la parroquia, pero como coadjutor sin autoridad, ni un real. Comienzo a manejar y me independizo algo. Me disgustó el que ciertas visitas a pueblos antes de la Semana Santa llevaran el pomposo nombre de “misiones” y que en realidad no lo fueran. Se habló de repartir pueblos y trabajos. algo se ha hecho pero no lo suficiente. Se repartieron zonas de catecismo, pero al principio no había programas, ni materiales. Luego, el atarse a la oficina corta continuidad o inicio en la labor. Cuando no tengo oficina no tengo manera de ir y volver a los pueblos.  He oído: el contrato con el Arzobispo solo habla de tres individuos. Yo he venido el último y no voy a molestar o tratar de desplazar o arrinconar a otro más veterano que yo. Al ver cierto egoísmo y que ciertas cosas no llevan camino de arreglo es comprensible que esté disgustado que muchas veces con poca cara de amigos. El día 31 de junio hablé con las Hermanas y les dije que podía salir con ellas, pero me dijeron que ellas volvían tarde y que tendría que buscar otro carro.

7.- Hay noches que duermo poco y pienso que así no puedo continuar y que tendré que salir de aquí a buscar trabajo en alguna otra parte. Algo parecido a lo que me ocurrió en 1975 en mi especie de destierro en Cristo Rey. ¡Qué horrible es el desempleo y perderse horas y horas leyendo por no tener qué hacer o medios para llevarlo a cabo.  ... 

13. Suelo despertarme pronto y pienso y pienso que aquí no voy a poder continuar. No puedo digerir esto y yo no estoy para tener reuniones con gente de sociedad, etc... 

15. No creo que mi puesto o destino sea Aguadulce por mucho tiempo. Está uno como encerrado y sin medios para hacer nada... No me cae bien ser como suplente para cuando algunos tienen vacaciones y viajes (dado mi propósito de no volver a la patria). No me hace bien, el oír a los otros sus narraciones o excursiones y vacaciones al exterior. Eso como que me quema  y me hace mal, como si fuera una tentación. Al estar en el Darién, mis viajes a Panamá eran como una suplencia, un sucedáneo de los viajes que no hago a Europa. Debo pedir a Dios que tome mi propósito de no volver como un sacrificio a favor de mi familia y misiones, mi alma, mi carácter, etc... y que me mantenga constante y alegre en ese plan.

21 de Agosto. Continúo pensando que esto no es para mí. Estoy como excluido del gobierno y administración de la casa...

Sin terminar el trienio, vuelve a Darién. Lo celebra con una nota, “De nuevo al Darién”, en su libreta de apuntes el día 24 de junio de 1982, Fiesta patronal de Aguadulce, de la que no dice nada.

1992 –1995     Aguadulce, Coclé, Panamá.

Volvería a Aguadulce, destinado por segunda vez, en 1992.  74 años de intenso trabajo son suficientes para mermar la salud de cualquier intrépido. Mauro se sentía ya cansado... Este segundo destino a Aguadulce se le dio con el fin de que descansara de su vida andariega, viviera en comunidad, y ayudara, según sus posibilidades, en algunas capillas del Distrito de Aguadulce.  Ningún miembro de la Comunidad tenía sus poblaciones, expresamente encomendadas, a excepción del de Pocrí. Mauro atendía diferentes pueblos. Copiamos, de su Agenda de 1993, los lugares donde celebró Misa durante una semana.

Iglesia de Pocrí

-         1.- Lunes: Aguadulce, misa funeral a las 8 am.

-         2.- Martes: Misa funeral en El Roble, 4,15 pm.; Aguadulce 7 pm.

-         3.- Miércoles: El Estero, Misa funeral, 3,30 pm; Aguadulce 7 pm.

-         4.- Jueves: Llano Santo, 5 pm.

-         5.- Viernes: Aguadulce, 7 pm

-         6.- Sábado: El Roble, Misa funeral a las 3.30 pm; Llano Sánchez, 5 pm.

-         7.- Domingo: El Estero, La Loma 5pm.

Bodas de Oro Sacerdotales

En Aguadulce le sorprendió la fecha de sus 50 años de Sacerdocio.  Mons. Marcos Zuluaga, Obispo Emérito, vivía en el Santuario. Ambos se pusieron de acuerdo para celebrar las Bodas de Oro Sacerdotales juntos. Se hizo en el Santuario Nacional. No el 13 de Septiembre, como hubiera sido lo propio, sino el 14 de Agosto de 1993.

Mons. Zuluaga y el P. Ocharan presidían la Eucaristía de sus 50 años sacerdotales. Concelebraban el Sr. Nuncio, Mons. Ariz y una veintena de sacerdotes. La Eucaristía del sábado atrae mucha gente, ese día había más de lo normal, porque había que añadir las personas que llegaban a festejar a Monseñor y las que habían llegado de Aguadulce y Darién a festejar a mauro.

El Sr. Arzobispo de Panamá se presentó a la sacristía para saludar a los dos “cincuentones”, pero no se pudo quedar para la Misa Dejó esta Nota:

 Muy de corazón quiero unirme al regocijo de la familia claretiana por los 50 años de ministerio sacerdotal que usted cumple en esta fecha y que ha sabido vivirlos en plenitud y con alegre generosidad, siendo nuestra iglesia panameña agradecida por el testimonio de su vida sacerdotal, le encomiendo Monseñor que como gracia especial pida usted al Señor y Dueño de la siembra que dispense y bendiga a la Iglesia de Panamá con numerosas, buenas y santas vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa.

De Ud. hemos aprendido la necesidad de revivir constantemente la Gracia que nos fue dada a los Presbíteros por la imposición de las manos )Cf. 2 Tim 1, 6) ¡Gracias por su vida y servicio!

Ad multos annos

Marcos Gregorio McGrath, c.s.c

Arzobispo metropolitano de Panamá

Presidente Conferencia Episcopal Panameña.

Un prolongado aplauso suplió el himno de entrada. Mons. Zuluaga bendecía; Mauro miraba de reojo y meneaba la cabeza. La emoción les iba subiendo del corazón a la garganta.

El P. Provincial, José Sentre,  leyó el evangelio e hizo la homilía:

“Cristo, Siervo de Yahvé, se entrega...

-                     En misión evangelizadora por los pueblos de Palestina.

-                     En la Pasión, muerte y resurrección, anticipada en la Cena...

Pero Cristo no quiso hacerlo todo y solo; quiso buscar ayuda en otros hombres; en ustedes dos precisamente hace ahora 50 años. Si miran hoy el camino recorrido ven que es un camino largo, vivido en constante entrega, sin desmayos, con intensidad.

Nos emociona leer la historia del Martirio de nuestros Misioneros de Barbastro. Hay razón para ello. Dios los llamó, Dios los justificó, Dios los glorificó, y como muestra les permitió vivir intensamente aquellos días de prisión y los momentos de la muerte, con entereza, sin desfallecer ninguno.

Nos emociona también en estos momentos. Dios los ha llamado a ustedes dos y los va a justificar, y, confiamos, los glorificará, pues les ha permitido vivir también una historia hermosa en la Misión del antiguo Vicariato de Darién.

 Kuna Yala, Costa Abajo, Darién con sus ríos Tuira, Chucunaque, Balsas, o sus pueblos de La Palma, El Real, Yaviza... son palabras que suenan a epopeya claretiana. No epopeya de conquista, ciertamente, sino de entrega generosa y constante; de días calurosos por el mar y por los ríos, de largas caminatas por la playa sin un poco de agua para beber ni un poco de pan para saciar el hambre, de noches sin dormir por el cansancio o los mosquitos, días y noches de fiebre por la malaria, naufragios en el río o volcamientos en la carretera: recuerdas Mauro, cuando la lancha naufragaba cerca de Yaviza y a duras penas lograste salvar la orilla? Recuerdas, Monseñor, cuando el yeep se dio la vuelta y re rompiste la columna? Lo perdiste todo, hasta tu báculo –por decirlo en una palabra- porque tuviste que pasar a la lista de los Obispos Eméritos por falta de salud. Lo perdiste todo, Mauro, en el naufragio, hasta los apuntes de tu historia sobre el Darién... Pero... no perdieron nada. Es la historia que dios está haciendo con los dos; es el camino largo, vivido en constante entrega... Eso es vivir como Misionero Claretiano.

Ayer leíamos en el Oficio de Lectura; “Y qué nobles y heroicos se están portando tus hijos, Congregación querida...!  ...Morimos todos contentos sin que nadie sienta desmayos ni pesares, morimos todos rogando a Dios que la sangre que caiga de nuestras heridas no sea sangre vengadora, sino sangre que entrando roja y viva por tus venas, estimule tu desarrollo y expansión por todo el mundo”. Palabras de Faustino Pérez horas antes de ir al martirio, que podríamos repetir, en parte, de ustedes dos a los 50 años de Sacerdocio.

La entrega total en la alegría no es meta solamente de los Mártires de Barbastro, es la norma de todo Misionero Claretiano; “Un hijo del Inmaculado Corazón de María es un hombre quea4de en caridad y que abrasa por donde pasa... nada le arredra, se goza en las privaciones, aborda los trabajos, abraza los sacrificios.... No piensa sino cómo seguirá e imitará a Cristo en orar, en trabajar, en sufrir, en procurar siempre y únicamente la mayor gloria de Dios y la salvación de los hombres”. Este lo escribía Claret de sí mismo y lo escribía para todos sus hijos. Al celebrar los cincuenta años de entrega sacerdotal, se puede decir de ustedes dos.

Es la muerte que vive el evangelizador, para que brote la vida en el evangelizado. (Cf. 2 Cor, 4, 8.12)

Sacerdotes de Cristo Sacerdote,

Misioneros al estilo de Claret

Felicidades y enhorabuena.

Al final se leyó esta nota de la Secretaria de Estado, enviada por medio  de la Nunciatura:

“Su santidad Juan Pablo II envía un cordial saludo a los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, congregados en una solemne concelebración Eucarística para honrar a los Mártires de Basbastro (España), y acompañar también a Monseñor Jesús Serrano Pastor, a Monseñor Marcos Zuluaga Arteche y al P. Mauro Ocharan, que celebran respectivamente el 75 aniversario de profesión religiosa, y el 50 aniversario de Ordenación Sacerdotal.

El santo Padre se une espiritualmente a esos beneméritos miembros de esa Congregación con un recuerdo en la plegaria, pidiendo al Señor que les conceda abundantes dones y copiosos frutos n su ministerio de generosa esperanza, especialmente a los más necesitados.

Con estos fervientes deseos e invocando la constante protección de la Virgen., Madre de Cristo sumo y eterno Sacerdote, e implorando la intercesión de los nuevos Beatos, hijos preclaros de San Antonio María Claret, el Sumo Pontífice les imparte con afecto una especial Bendición Apostólica, extensiva a cuantos participan en esa solemne fiesta claretiana.

Firmado Mons. L. Santi

Asesor.

(CARTA,  1993, pág. 200)

Además de la atención a algunos pueblos de Aguadulce, se le confió el cargo de confesor ordinario de los Novicios:

 ... La formación de los Novicios, y dentro de la formación todo lo que concierne a la Vida Espiritual, es una de las tareas primordiales de la Provincia. El Sacramento de la Reconciliación es un medio eficaz para ello.

Por la presente te nombro Confesor Ordinario de los Novicios. Procura ir por las mañanas (sería muy bueno durante la meditación) al Noviciado para que cada uno, en la libertad personal requerida, pueda tener la oportunidad de Reconciliarse. Esto no obsta para que cada uno de los Novicios pueda escoger Confesor diferente a voluntad,

...  En unión de oraciones por un aumento de vocaciones y por la fidelidad de todos los que hemos sido llamados, y  deseándoles a todos y cada uno de los miembros...

José Sentre, cmf.

Superior Provincial

Panamá, 21 de Diciembre de 1992

No estuvo mucho tiempo, pues los ratos pasados en la carreteras eran cada vez más amargos: Un vez, volvía de uno de los pueblos, se salió de la carretera y quedó a pocos metros de una casa... Los Novicios que iban con él le gritaron:

-         cuide padre, que pega a la casa

-         no se preocupen que yo soy albañil y la arreglo enseguida.

Otra vez un camión que venía de frente pasó tan cerca que le quitó el espejo retrovisor lateral... Fue ya la gota de agua que desbordó el vaso y pidió cambio... Se le destinó al Santuario Nacional.

Carísimo Mauro:

Que la gracia y la alegría de la Navidad, ya próxima, te llene enteramente tu corazón y tu vida misionera.

Según lo que ya hemos hablado personalmente y después de examinar las dificultades que tienes para conducir el carro por esas carreteras del interior durante la noche, para poder atender con fruto las distintas comunidades de la parroquia, diseminadas a lo largo de la carretera, hemos visto muy oportuno que te traslades al Santuario Nacional del Corazón de María de Panamá.  Sería buena que aprovecharas este nuevo destino para escribir la Historia de Darién, que ya tienes comenzada. Te será de mucha ayuda la presencia de Mons. Zuluaga, interesado también en esa materia.

Con los mejores augurios de felicidad en estas navidades y prosperidad para el año venidero,

quedo tuyo afmo. in C.M.

José Sentre, cmf.

Superior Provincial.

Panamá, 20 de Diciembre de 1993

Como pueden ver, Mauro no completó ninguno de los dos trienios en Aguadulce.

 De la salida en 1993 no encontramos nada. El P. Mauro se vino a Panamá y se acomodó en el piso alto del Santuario Nacional. Se dedicó a escribir su libro “Darién, Notas Histórico – Religiosas Sobre el Darién Sur”. Pero la capital no era para Mauro y salió en los cambios de 1995 hacia Jaqué, su último destino darienita. Al terminar el trienio pasaría a la Residencia Claret, después de casi veinticinco años vividos y trabajados por los ríos, mares, caminos embarrados, trochas de la selva o avionetas de Darién...