COSTA ARRIBA DE COLON

 1957 – 1960    Consultor en Nombre de Dios, Panamá

Los cambios trienales se hicieron a primeros del mes de Octubre de 1957. Recibida la noticia de los nuevos destinos cada cual se va preparando para dejar lo presente e ir en busca de lo por venir. 

Día 7. Sale el Padre Román tempranísimo en la lanchita y va recorriendo todo los pueblos del Distrito de Sta. Isabel despidiéndose de ellos, pues el día anterior recibió la noticia de que ha sido trasladado, en los cambios, a Colón en calidad de Ministro.

El Padre Pascual ha sido destinado al Darién y nos van a reemplazar el P. Nicolás Alonso como Superior y Ministro y el Padre Mauro Ocharan, Consultor; ambos Padres de un  largo historial Misionero benemeritísimo en todo sentido, por lo mucho que han trabajado, el primero en el Lago Gatún por 23 años y el segundo, primero en San Blas y después en la Costa Abajo. Bienvenidos sean a esta casa y que sigan escribiendo páginas de gloria para Dios, salvación de las almas y provecho espiritual de sus almas. Amén.

El P. Román sale de esta Casa-Misión para no volver a ella, pero se lleva el sobrenombre de “El Misionero de la Costa Arriba” Con la salida del P. Román de Nombre de Dios se “suspende” el libro de Crónicas. El P. Ocharan, último cronista, rellenará los meses de Noviembre y Diciembre de 1957, después de la Visita Generalicia de Octubre de 1958.

 

Iglesia y casa de Nombre de Dios en tiempos del P. Ocharan

Iglesia y casa cural de Nombre de Dios en la actualidad

 No se pudo continuar inmediatamente la nota de noticias de crónica por no haber llegado los nombrados para el trienio 1957-60 hasta Enero de 1958. De los meses de este año se tienen todas las noticias para apuntar en las siguientes páginas donde se dará cuenta detallada de los hechos más importantes en que han intervenido los dos Padres.

Noviembre de 1957.

   El relator de estas notas llegó por primera vez a Nombre de Dios, para darse cuenta de cómo había quedado la casa e iglesia después de ausentarse los anteriores moradores. Por enfermedad de ambos nombrados, quedándose el primero en Colón para repetidas visitas y tratamientos en la clínica del Dr. Alvarado, y el segundo yéndose a Costa Rica para recuperarse de la malaria, no se verifican la toma de posesión hasta el 7 de Febrero de 1958. (Recuperación de la Memoria Histórica, Nombre de Dios, 1926 – 1957, página 106)

Parece que en la Catedral de Colón se encontraron el P. Antonio Román, recién llegado de Nombre de Dios, y el P. Mauro Ocharan, que dejaba la Costa Abajo y todavía no había hecho preparativos para marchar a Nombre de Dios. La salud del P. Mauro no era buena y el P. Román, a sabiendas de lo que se sufre en Nombre de Dios, no solamente le sugirió que fuera a Costa Rica a reponerse de la enfermedad, sino que le pagó el viaje...

 Eso parece deducirse de los apuntes del P. Mauro, pero tenemos una carta del P. Lobejón fechada el 24 de Octubre de 1957, que dice:

Rdo. P. Mauro Ocharan, cmf.

Colón.

 Rdo. y muy amado Padre: He sabido que V.R ha sufrido de nuevo otra Malaria y supongo que le habrá debilitado bastante. Dicen que para reponerse de la Malaria, lo mejor es un cambio de clima, por una temporadita. Si V.R quiere, con muchísimo gusto le concedo un mes de permiso para que vaya a Costa Rica, a nuestra casa de Mercedes de Heredia, para reponerse. No tendrá que predicar, ni hacer otros ministerios –a no ser que V.R quiera-; su ida a Costa Rica es para reponerse y cambiar algo de clima. Ya me dirá V.R cuándo quiere ir.

Convendría que se situase cada uno, cuanto antes, en su puesto de destino, para que no haya cuestiones y para que estén atendidos los diversos puestos misionales.

Ya Monseñor Serrano con el P. Superior de la Catedral encargarán al padre que ha de atender los pueblos que hasta ahora V.R tenía encomendados..

Deseando a  V. R mucho éxito misional en su nuevo destino, no olvidándole en mis oraciones, quedo de V.R  affmo, s.s. h. in C.O.M. q.b.s.m.

Eugenio Lobejón, cmf.

Ni tardo ni perezoso, el P. Mauro aceptó esas vacaciones para quitarse de encima las fiebres de la malaria, aunque, según verán si siguen leyendo, había otras cosas que molestaban al P. Ocharan.

Noviembre.  (1957)

6. Me dio el P. Román peregrinaje a Costa Rica.                            55.00

7. Bus a Panamá                                                       00.75

Taxi en Colón y Panamá                               01.00

Pasaje a Costa Rica (ida y vuelta)                51.49

8. Dije misa en Cristo Rey y como a las siete salimos para el aeropuerto. Llegamos algo tardíos y exactamente saqué mi billete para el avión.  Estaba sacándolo y se oye llamar a los pasajeros del vuelo “502”. Monto y a mi lado va un señor panameño muy bueno, de apellido Rosas, quien va a los Estados Unidos. A las ocho y siete arranca el avión tranquilamente. Es un cuatrimotor de la Pan American. El tiempo bueno, pasamos sobre Taboga y vamos sesteando. Nos hacemos sobre las nubes y a veces atravesamos niebla. No hay baches y sigo charlando con mi compañero. Ofrecen chicle, periódicos y café. A la hora y media bajamos al aeropuerto del Coco, donde esperan los PP. González y Villanueva. Paso el último por la aduana y en el carro hacia Barrio Mercedes por una carretera flanqueada de cafetales. A nadie le dije que era mi santo y cumpleaños...

11. No me pareció muy frío el clima; cierto que hace mucho viento y por las madrugadas el fresco es regular; la ducha y el agua están bastante frías. he visto el lugar del futuro seminario y me ha gustado. La gente bastante o muy modestamente y toda ella es blanca. Ayer domingo tuve dos misas, La primera en la Virgen de Fátima y la segunda en San Josesito. Mucha gente a las misas, auque pocas comuniones. Me quedo para mí la cantidad de cuarenta Colones  (En Fátima 17 Colones). Y después, todo el día sin hacer nada especial.

13. Desde el día ocho la vena estrangulada tengo que meterla todos los días y la  zafe no se marcha. Anteayer por la tarde fui con el P. Fierro a San José haciendo algún encargo en Heredia. Las carreteras me parecieron muy malas y la ciudad poco atrayente, con casas de un solo piso en sus márgenes. Fuimos a la Casa de Ejercicios y luego al teatro Nacional con los PP. Aguirre y González a ver la obra “Le Muelle” de Sotelo. El teatro algo pequeño, pero muy lujoso... Luego fuimos a cenar a la casa de Ejercicios y para la casa. Ayer fuimos ( por la tarde) a Heredia con el objeto de meter o ver meter trozas de madera el aserrío; lo hicieron una pareja de bueyes. Hoy por la mañana estuvimos el P. Villanueva y servidor ojeando la biblioteca del Liceo Herediano. Por la tarde, con el P. Lomba y Villanueva, a ver la “Gran Tentación” en el salón Tere de Heredia; habíamos sido invitados. No tengo trabajo y eso no me gusta.

16. La ropa no se llena de sudor. El catorce por la tarde fui con los PP. Lomba y Villanueva al aeropuerto del Coco visitando el nuevo y precioso edificio aun no terminado. Ayer por la mañana a San José. Estuve con el P. Villanueva en la buenas y surtidas librerías, comimos en la casa de Ejercicios y nos volvimos a Mercedes. Como a las siete y media con el PP- Fierro y Lomba de nuevo a San José a confesar una tanta de ejercitantes. Poco antes de las once estábamos de vuelta. En los buses de servicio en la capital no nos quieren cobrar.

20. Estos días a penas si he salido; anteayer como a las once de la mañana un pequeño temblor; ayer o anteayer se me acabaron los supositorios y desde ayer ando bastante ligero de vientre; la vena estrangulada a causa de la irritación no quiere entrar.

24. Hoy he logrado poner de nuevo en su lugar la vena estrangulada; los Domingos me gano mis buenos Colones; con el P. Villanueva he hecho de revestido a las cuatro de la tarde en S. Rafael de Heredia. No se ve ni un negro por estos pueblos.

Diciembre 1957

4. Estoy bien; los últimos días de noviembre los pasamos en Ejercicios y yo estuve bastante entretenido con los cinco sermones que tuve radiados en la capilla del Corazón de Jesús. Por de pronto no tuve ningún miedo en la predicación. Ayer por la mañana estuve en San José y compré algún libro regalo para la comunidad. Algunos Domingos por misas me gano para mi cuarenta colones, algún día más y otros menos. Hoy con el P. Aguirre y el P. Villanueva a Cartago; hemos visitado la Patrona, comprado algunos recuerdos, hemos ido donde los Capuchinos, entregué la carta a Ildame Rangel, cuñada de Claus; comida en el hotel Holanda. Volvimos a San José y después a Heredia Villanueva y servidor cada uno por su esfrigón tras andar sin rumbo por las calles de la capital. Por el Triduo me han dado hoy ciento veinte colones.

5. Fui por la mañana a Naranjo en la cazadora para las confesiones del primer viernes. Como a las nueve y medio o mejor y cuarto de la mañana me puse a confesar hasta los once y cuarto. Como con D. Armando y a eso de las dos menos cuarto de nuevo a confesar hasta las cinco y cuarto... Ceno bien con D. Armando y el P. Olmo y como a las seis y diez de nuevo a confesar como hasta las ocho. El viaje delicioso; parece un jardín por el cultivo: de caña de azúcar, piñares, algún tomatal, etc...; a veces parece parque y el terreno accidentado es hermoso. Veo un colmenar; la gente va de guante blanco. La iglesia de Naranjo parece una gran basílica romana.

6. Digo misa cantado como a las seis menos cuarto y luego confieso de nuevo un buen rato; la juventud, sobre todo femenina, muy sana. Me desayuno, recibo cuarenta Colones y lo de la Misa y para Heredia; los viajes cinco colones. En Grecia leí este anuncio... “Quiere salvarse, entonces empiece haciendo obras buenas asistiendo al triduo...”

11. El día siete por la mañana algunos escalofríos por la fiebre y fui a San José a prorrogar mi estancia. Vuelvo y noto fiebre y no tengo ganas de comer. Me acosté, sudé y por la tarde me levanté; dije el rosario en casa y luego en Corazón de Jesús reseño y plática. El día ocho me levanté bien; misa de Primera Comunión en Virgen de Fátima; a las siete misa cantada y plática de Virgen del Carmen y a las nueve y media misa en casa y homilía y al final de misa “libérame” y después cadáver... A la una de la tarde fui a presidir renovación de promesas de bautismo en Fátima. Luego nos fuimos a San José alargándonos a San Isidro Coronado. El nueve por la mañana a San José a sacar fotografías, etc. Por razón de pedir prórroga; por la tarde y de “feria” vimos en el Raventós la “Bruje” precio dos colones. Ayer diez, estuve ordenando la biblioteca por materias. Hoy por la mañana amanece fresca y el termómetro marca quinde grados; me dedico a acuñar los libros de la biblioteca y por la tarde a ver con Villa el “Ultimo Cuplé” al Raventós, con traje talar.

12. Hoy escribo a la familia y a Monseñor Serrano... yo me baño muchas veces y siempre con agua fría.

El día 19 por la tarde matando gallos y pelándolos en compañía de Olguita. Los colones ganados me dieron 40.00.

23. No hubo novedad en los últimos días que estuve en Costa Rica; algunas salidas a San José a arreglar mis papeles de estancia y salida. El quince la tercera misa la dije en Ciruelas, donde había turno y creo que la dije sin ara; por la noche al turno de San Lorenzo. Por fin el día 20 a eso de las dos de la tarde y con media hora de retraso salía del Coco en un avión LACSA hacia Panamá, donde llegamos como a las tres y media: íbamos como ocho pasajeros; antes de salir habíamos comido, pero muy bien, en Mercedes, con el P. Jaurrieta y los dos de San José.

Estoy en Colón, pero bien aburrido, porque las cosas no se arreglan como debieran en Costa Arriba.

Cuatro meses hacía que se habían hecho públicos los cambios de personal en Centroamérica y el P. Mauro, ya en Nombre de Dios, escribe:

Por fin el día 28 (de Enero de 1958) a las ocho pasadas, salí para el mulle para salir en “Mis amigos” como a las diez y media. El viaje es bueno y como a las dos y diez estamos enfrente de Portobelo; no entramos, lo cual no me gustó nada, pues quería hablar con Alonso. Seguimos viajando con cierto aburrimiento, buen sol y viendo algunas barcas, y como a las seis menos cuarto estábamos frente a Nombre de Dios. Entró el cayuco de Cornelio y uno grande de Julio, bajamos sin impedimento y me llevó rápidamente a casa. No hay luz en el pueblo; la lámpara de mi cuarto no tiene tubo y poco querosene, prendo una vela, rezo mi oficio. Como un mendrugo de pan y poco queso y a dormir lleno de sed.

 No es de extrañar que no haya nada en Nombre de Dios, si el P. Román había salido a principio de Octubre y el P. Alonso, después de haberse visto con los médicos en Colón, se había establecido en Portobelo, la casa de Nombre de Dios había quedado casi cuatro meses sin habitante alguno..

Nos podemos imaginar que las conversaciones del P. Mauro con el P. Román, en la Catedral de Colón,  girarían alrededor de la Casa de Nombre de Dios, del trabajo allí realizado y por realizar, de la clase de gente que allá vive, las costumbres, bailes y fiestas que allá celebran... Tal como expondrá más abajo, el P. Ocharan lo dialogaría con el Obispo,  Mons. Serrano, y sacaría conclusiones...  Es normal que

los últimos días en Colón los pasé con fiebre y aburrido y malas dormidas pensando en mi porvenir triste y pobre; el veinticuatro tuve una discusión con el Sr. Obispo, no resultando nada de nada.

La salida de Colón, la brisa del mar y los primeros trabajos de limpieza en la casa e iglesia de Nombre de Dios, parece que aliviaron algo el ánimo del P. Ocharan, pero no pudieron sanarlo del todo:

Estos días duerno bastante bien; por la mañana paseo un poquito al pueblo y por las tardes hago en casa cualquier cosa; pero el problema eterno me deshace y frena y cohíbe. Esperamos en Dios. No teniendo dinero tengo que pasar como hombre raquítico, pobre y sin empresa. ¡Cuánto ha trabajado y tal vez disparatado mi cabeza en este última temporada! No vienen muchos a misa; si rezo el Rosario vienen algunos más. Sigo visitando un poco el pueblo. 

2 de Febrero. Mucho ruido de “congos” todo el día, y el día último de enero estuvieron además los de Viento Frío. En la misa de hoy regular de gente y lo mismo en el Rosario; ayer tuve reunión de infantas. A la misa hubo dos maestras y dos maestros. El director viene con frecuencia. Sigo muy aburrido y aún sin leer por falta de Alonso. Por las noches sueño bastante y no todo es bueno.

4. Poco hay que hacer aquí; a veces me da vergüenza hasta comer; ayer y hoy he estado de zafarrancho debajo de la casa y en el huerto.

6. Por la tarde en “Mis Amigos” vino el P. Alonso.

7. Casi toda la mañana hablando y murmurando y uno ve que habré de afrontar el cuento. Como a medio día vinieron unos de Viento Frío para que asistiera a un enfermo; como a  la una y vente salí con uno para dicho lugar: Vamos descalzos y rápidos; el camino no es malo y entramos en Viento Frío a las tres menos diez. Visitos al enfermo, lo confieso, le dos los óleos, visito la iglesia para ver lo que hay en compañía de la maestra Benigna, unas palabras de consuelo, un café y a las cuatro y diez viaje para Nombre de Dios solito. El camino es sencillo, me molestas los pies descalzos las piedrecitas que quedan del camino del ferrocarril. A las seis menos diecinueve en el canal; me pasan en cayuco y a la casita.

10. Hoy noto el cansancio y como al mediodía hemos terminado el inventario de la casa e iglesia de Nombre de Dios.

11. Ayer, en la hora de las preces, se hizo algo como toma de posesión; pero no hubo evangelios, no se leyó cargo y yo no prometí nada. Veo que se habla y habla,  pero que los puntos que hay que resolver no se resuelven. Encerrados como cartujos, no le gusta, parece, salir de casa. Puse en limpio el inventario, pero veo que el trabajo fue vano.

13. Ayer tuve una conversación tal vez demasiado dura con el jefe, pero era necesario para establecer las pautas necesarias; creo que con él no voy a conseguir nada. He escrito al P. Lobejón.

14. Después de las nueve vino la “Morenci” y en ella se fue el P. Alonso; parece que quedé algo aliviado y con más ánimos; es difícil estar dos aquí no teniendo nada y no teniendo nada que hacer. 

(Podrán darse cuenta que la vida comunitaria no siempre es de color de rosas. Las debilidades humanas afloran. Yo me recordaba, al leer estas notas, de Pablo y Bernabé. Alonso y Mauro han sido dos grandes Misioneros en El Vicariato: Alonso en el Lago Gatún, Mauro en Darién.)

 Una vez solo en Nombre de Dios, Mauro organiza su trabajo. Quiere hacer una excursión por todos los pueblos que tiene a su cuidado, desde Nombre de Dios hasta Santa Isabel, y aprovechar el tiempo de la cuaresma que está por llegar.  El mismo nos escribe día a día, qué hace y cómo encuentra las iglesias de los pueblos de la Costa Arriba...

Viento Frío:

17. (Febrero, 1958) Preparar viaje para arriba; como a las o entre las diez menos cuarto y diez menos diez, había pasado el canal. Tolero buena marcha y solo con mi carga que pesó en viento Frió dieciocho libras. Entro en el pueblo a las once y media y descanso un poco en una tienda y en la casa de la maestra. Me siento como cansado y flat; los pies y piernas muy bien. Siento un gran vacío en el bajo vientre, será falta de alimentación retrasada. Parece una banda desbordada que hay que alimentar de nuevo para que chute. Está la gente de congos (lunes de carnaval) y sale menos gente que el domingo pasado. Como a la una y media con pocas ganas y luego rezo y escribo. Loa tarde lloviznando como una tarde de noviembre. Una ventana tiene rota una bisagra y una hoja de la puerta lo mismo. Hay un agujero en el extremo derecho de la pared frontal; la campana mala, son seis las bancas, francamente insuficientes; podrían caber otras doce; en la torre una gotera; la puerta interior del curato arrancada. Como a las siete menos cinco comenzamos el Rosario. Ciertamente mucha gente, (mujeres, niños y hombres) tal vez ochenta o cien.

18. Hay buena concurrencia a misa, de niños, mujeres y hombres; habremos tardado como una hora; luego desayunar, pasear y charlar. Siguen los “congos” y el diablo o “nape” persiguiendo a los muchachos; muchos congos se pintan la cara de añil. Por aquí hacen sal barata: recogen palos junto al mar y los queman y recoger las cenizas. Luego la ceniza la hacen pasar por un solador (un saco) echando agua y se recoge en una paila. La paila se pone a hervir y lo que queda, después de evaporarse el agua, es sal. Por la tarde rezando y ensayando cánticos. Muy buen reseño; había algunos menos hombres que ayer, Confesé dos viejitas.

19. Como a las doce y media de la noche fueron al curato a pedir unos candeleros pues había muerte el Sr.  Gabino Pinilla; dormí regular; la misa estuvo bastante buena y comulgaron las dos viejitas. Me desayuné, preparé mi saco y a cenizar. Como a las nueve y veinticinco salgo del pueblo y me descalzo. El camino es bueno y junto a un río (Concepción) o quebrada me quedo a descomer; la cosa iba bien, pero cuando casi estaba para subirme los pantalones pasó un negro hacia Viento Frío. Camino ligero. A la salida de Viento Frío, una señora al ver mi facha, me pregunta si vendo género... A la mitad del camino me alcanzan los que tren el cadáver que vienen casi corriendo. Entramos casi igual en el pueblo, Son las once menos veinticinco. Voy hacia la iglesia y entro dejando el saco.

Voy a una casa vecina a pedir agua y me pregunta la señora si vendo género y yo por un momento le sigo la cuerda. Estuve caminando algo y un tiempo sentado; parece que siento síntomas de fiebre, pero se me pasa. Como sin ganas (dos huevos, avena y yuca cocida) Me siento a esperar el entierro; descanso un poco, rezo el oficio, un rato con los cantores y el entierro con un alba y rojo cinto, por no dar con mi sobrepelliz. Voy hasta el cementerio... Luego a cenar con ganas y escribir. En la mesita me pusieron unas flores y hierbas nuevas. El Rosario estuvo muy bueno por la asistencia, rezo (rezan bien) y cantos; bendije e impuse ceniza a bastantes hombres. mujeres y niños. Dormí regularmente sin sentir ningún  murciélago. Como a las siete y media comenzamos la misa; no abundaban los hombres, pero sí las mujeres y niños. Me desayuné muy bien.

Palenque.

No veo Cristo para el altar, ni palias... Todo lo demás está y no necesito traer velas. La campana muy buena, no se si está pagada. Las ventanas destrozadas, alguna puerta se abre mal, las diecisiete bancas muy buenas. El tejado tiene bastantes tablas podridas. Las imágenes demasiado pueblerinas.

 En otro viaje que hizo a Palenque, en julio de 1959, escribe:

7. Como a eso de las tres de la madrugada me picó uno o varios murciélagos. Sentí como algo que me raspaba y noté que el pie estaba bañado en sangre. A las cuatro menos diez me levanté y vi mi sábana, la del curato y la lona del catre con sangre y que mi herida del tobillo derecho aún manaba. Me até un pañuelo y no me acosté más.

8. A las siete y cuarto comienza la misa, con charla y cánticos. comulgan ocho muchachos. Me desayuno y empieza gran aguacero. Salgo del pueblo como a las diez menos diez. Me descalzo en la primer riachuelo, me lavo y el pie aun echa algo de sangre. Mucho agua en los caminos, pero da gusto caminar y a las once y un minuto en el pueblo.  (Viento Frío) Tomo un café, charlo, paseo, mi estómago tiene que aguantar la comida; rezo Oficio, ensayo con cinco, ceno, y a eso de las siete empieza el rosario con buena, buena concurrencia. Se canta y reza, hablo y a la mitad de la prédica se van algunos hombres. Después escribo.

9. Como a las siete y cuarto empecé la misa; se cantó y hablé; había bastante gente y cuatro hombres. Me desayuné y como a las nueve en marcha. No hace mucho sol y hay trozos con mucho agua. Voy descalzo todo el rato y rápido. A las once menos veinticinco estoy en el canalón que paso por las murallas bien. Voy a casa.

 Miramar:

Como a las diez y diez salí de Palenque; al pasar el Mamoní, que me llegó hasta el muslo, me junté con unos chanceros y una mujer que iban a Sta. Isabel. El camino bueno y puentecitos bastante buenos; entramos en Miramar entre las once y veinte y menos cuarto; es decir un poquito más de media hora. Entro a la Iglesia, la puerta abierta y también la puerta del curato; un poco de ropa ornamentos, nada en la sacristía. Las ventanas de la derecha y la de la pared fachada derecha están con las hojas quitadas. Tiene todo lo suficiente para celebrar Misa con vinajeras y todo; hay ornamentos blancos. Son la una y diez de la tarde y nadie me ha llamado a comer... Estos pueblos de esta costa están mejor dispuestos, limpios y tienen mejores casas que en la Costa Abajo; se ve bastante coco.

 En el curato de Miramar hay un ara partida por la mitad. Desde Nombre de Dios a Santa Isabel no hay ninguna refrigeradora.  No hay campana en Miramar. Por fin, como a las tres y veinte me llamaron a comer; la cosa ya iba mal. Después empezaron a venir barcos y se juntaron tres en el muelle; estuve buen rato en las bancas. Poco antes de seis me llamaron a cenar y luego toque al Rosario. Estuvo bastante concurrido por toda clase de personas; en los cánticos algunas variedades. Después confesé como catorce entre niños y niñas.

Cuango.

21. A las siete y media la misa; hablé, se cantó, no estuvo mal de asistencia y comulgaron un niño y ocho niñas; me dieron buen desayuno. Como a las nueve y diez dejé Miramar para ir a Cuango; es bueno el camino, menos un trozo no muy largo de piedra de mar y de piedra de monte; junto al río Lucia descanso tranquilamente y entro en el pueblo como a las diez; voy a la iglesia, está algo sucia y no sé si llovida o sudada por la humedad; no hay curato; voy hacia casa de Haydei y me entero de que no hay ara (sí hay ara, corrige); va uno a buscarla a Miramar. (Nicanor Meneses). Como bastante bien, pero no sé donde mudarme de ropa; hasta que voy a casa del director de la escuela; hablo, me mucho, rezo y escribo. Son las cuatro y cinco y el mar no está bueno. En Miramar como donde Minerva. La campana de Cuango en el suelo y no está pagada. En Cuango hay ocho bancas sencillas, una hoja de zinc  de la ventana está suelta; hay cuatro Cristos y lo suficiente para decir misa: ornamentos blancos sólo. Velas hay en todos los pueblos. El Rosario bastante concurrido, aunque no muchos hombres, tardarán un poquito en venir, tal vez no oyeron campana .

Playa Chiquita.

22. Me afeité, etc... y a las siete y veinticinco comencé la misa bastante concurrida, con charla como es de suponer y al fin “Libérame”. Me desayuné bien y en marcha; a las nueve y cuarto atravesé el Cuango y solito llegué a Playa Chiquita a las nueve y treinta y tres; voy, como es claro, descalzo y hay alguna pasadita de roca y barro regular. La capilla de Playa Chiquita no tiene puertas, ni ventanas, no hay campana. Hay bancas, hay un Cristo desclavado y un pequeño curato sin ventanas, ni puerta: hay ornamentos de color blanco, pero falta todo lo demás para la misa. Salé solo de Playa Chiquita a las diez y minutos; camino rápido y los pies buenos; no siento sed; viene luego el “Salto del cabrón” donde hay una bahía muy bonita; sigo caminando y junto a unas rocas que llamé “que qué”, me junto con un joven que va también a Santa Isabel.

Caminamos bien y no hay más obstáculos; a las doce y cinco atravesamos Culebra como alma que leva el diablo; avanzamos por medio de la  iglesia que está lamentable: falta ara, cáliz, patena, cíngulo y palia, y a l as doce treinta y uno estamos atravesando el río Santa Isabel. Voy a casa de la señora Vicenta, hablo un poco; voy a mi casita, que hasta hace poco habitaba el gallego Golgoso, me mudo, me lavo y voy a tomar un café con pan y mantequilla; tomo una soda fresca de .10 y luego voy a la iglesia y casita donde rezo y escribo. Son las cinco y diez.

Santa Isabel:

Las ventanas no están colocadas; hay cuatro vidrios rotos; hay todo lo necesario para decir misa; con nueve las bancas. Ceno bien; a las siete el Rosario con buena concurrencia y como todos los días tuve mi plática; confesé luego tres niñas y fui a hablar donde Blanca donde tomé gratis una cerveza fría. Son como las nueve menos cinco y a dormir. Los ornamentos son blancos y negros, todos de una pieza.

Regreso. Culebra:

23. Como a las ocho comienzo la misa; muchas mujeres y niños, hombres no muchos debido tal vez a que en el portete estaba el “Willinés”. Se habla y canta y comulgan tres niños; luego desayuno y me voy al portete. Antes de las diez estoy en el barco y siguen cargando y pesando copra; como a las once y media en Culebra, donde demoramos casi una hora; grandes cayucos y me hablan de una misa.

Playa Chiquita:

 Seguimos viaje, el mar bueno y en Playa Chiquita se carga coco y copra; a las tres y media estamos junto a Palenque y allí bajo con el Sr. Alcalde y el Secretario.

Viento Frío y Nombre de Dios:

Me pongo ropa peor, bebo agua, compro tres panes y a las cuatro salgo solo para Viento Frío; el camino es bueno y llego, descalzo claro,  como a las cinco y ocho; dejo un cáliz y patena donde Marciano, bebo agua y a las cinco y quince salgo solo para Nombre de Dios; un pellejo me cuelga del tobillo del pie derecho y pienso que me molestará, pero no es así. Sigo caminando rápido y me como un panecillo; durante un momento me vienen ganas de vomitar; pero se me pasa; sigo caminando para que no se me eche la noche, pero las piedrecitas del antiguo “semellón” me frenan un poco; de cuando en cuando me encuentro con alguno que viaja en sentido contrario. Como es natural, el último camino me parece muy largo; pero siempre hay la suficiente luz para poder coger los diversos caminos. Estoy en el último trecho y se empieza a reinar la oscuridad; primero oigo unos bocinazos de sirena, lo que me parece raro y me imagino mil sosas. Sigo caminando y de pronto veo dos trochas holladas por carros y tractores. Dudo un poco y cojo  el de la izquierda, que me parece el verdadero. Me encuentro con un tractor, con un camión y veo un barco en la bahía; son los gringos que vienen a trabajar en la mina de manganeso “La Soledad”. Me encuentro con algunas personas y a las siete y cinco estoy en el canalón de Nombre de Dios. Me llevan en cayuco hasta el puente y me meto en casa.  En general, en los pueblos de este distrito atienden mejor que en Costa Abajo. En esta correría ni un bautismo. El elemento es más negro y feo que en Costa Abajo.

 Estas son las impresiones de su primera visita a los pueblos del distrito de Nombre de Dios. Siempre hacía los viajes a pie, cuando se trataba de ir de un pueblo a otro; normalmente lo hacía con los pies descalzos por causa del agua y del barro. (El P. Alonso atendía los pueblos del distrito de Portobelo.)

Cubanos en Nombre de Dios

En Abril de 1959 tuvo otra experiencia muy extraña, que, por extraña, voy a copiarla de sus apuntes. Mauro estaba celebrando la fiesta  patronal de Santo Toribio en Nombre de Dios:

24. Amanecemos bien, me afeito y barro la iglesia, estoy tocando la primera campanada, o primer toque, y me entero de que en el pueblo están los rebeldes (Cubanos). Viene una “leite” con guardias y a las ocho menos veinte, poco más o menos, los rebeldes se atrincheran junto a la playa y empieza un tiroteo con rifles y ametralladoras contra la “leite”, que está junto al fondeadero. Parece que está dañada la lancha y por fin se aleja. Entonces disparan los que están enfrente de la casa de Félix. Se ven luego hacia el canalón y luego algunos salen y entran  del pueblo y algunos muchachos del pueblo y oros de los que han venido a la fiesta se agregan a los rebeldes. A las ocho vienen dos avionetas; un bimotor de reconocimiento y otra reparte propaganda. Después de un rato se va la “Leite” y la “Laguna”. Como a las doce y cuarto viene de nuevo la “leite”, que está fondeada bastante fuera. No hemos podido tener misa y las autoridades del pueblo andan huidas. Al principio los del barrio de fuera se vinieron a la iglesia en la que las mujeres rezaban y lloraban y comían.

Dicen que anoche pasaron otros dos grupos, uno como a las ocho y otro como a las dos; esta mañana entraron aquí veintisiete rebeldes. como a las dos de la tarde vino otra avioneta repartiendo nueva propaganda. La “leite” del Gobierno llegó de nuevo a las cuatro y en medio del aguacero se fue. parece que han dicho que no quieren que enciendan la planta, de otra manera la rompen. Desde el medio día no se les ha visto por el pueblo. La mayoría de la gente de afuera se ha ido a dormir dentro.

28. Por la noche no se ha oído nada y el pueblo o oscuras y con precaución. a las ocho y cuarto misa cantada al Santo. Al fin de la misa otra avioneta de propaganda. Desde las diez y media, poco más o menos, están entrando de nuevo rebeldes en el pueblo. Hasta las once menos cinco he contado ochenta y siete. Claro que algunos debe ser de los civiles de por aquí. He estado unas horas por el pueblo; los rebeldes están amigablemente entre la gente, unos charlando, otros limpiando sus armas., etc... Les están preparando comida. Me pidieron medallas, y uno me habló de si quería ir de capellán con ellos.  Más tarde de la una vino una comisión de jefes cubanos con el teniente Ramos de la bomba. Se juntaron todos en el salón de baile, y primero hablaron solamente a los rebeldes y luego entró el pueblo. Les propusieron (el comandante y capitanes) si querían irse para Cuba o quedarse aquí. Para eso les hablaron de lo que les esperaba en Cuba al llegar y quisieron tocarles el corazón hablándoles de sus muertos en Cuba y de que aún no se había terminado la revolución desatada en la isla...

Les dejo, pero pasados veinte minutos (eran como las tres menos veinte), se les oía hablar de que todos querían quedarse. Después de charlar con unos y otros del pueblo, me fui a comer como a las cuatro. A ellos les dio la comida el pueblo. parece que son como ciento veinte. En casa estuvieron dos pidiendo rosarios y medallas; le los di con algunos bolones. Se ve que vienen mal informados (pregunta que me hizo uno frente a la Oficina e ideas que tienen sobre Miró y Arnulfo). En colón parecen estar errados sobre la relación de Nombre de Dios con los rebeldes.

Más tarde de las seis llegó la comisión del pueblo que había ido a Isla Grande en busca de transporte (viene con bandera blanca y regó la alarmante noticia de que la Guardia Nacional iba a llegar por tierra esta noche). Toqué la primera campanada para el Rosario, pero desistí al ver que la gente se va para dentro a buscar refugio. Los rebeldes están enterados de la posible venida y están alerta y ahora, como a las nueve, los oía yo silbar por las alrededores de la casa. A las nueve y veinte, estando yo recostado en la galería norte, pasaron cuatro preguntando por Acosta. Hay gente con melenas y con moños, un médico y un enfermero.

(Nombre de Dios está dividido por un canal artificial, resultado de la extracción de arena por los “gringos” para hacer el Canal de Panamá. Fuera, donde está la iglesia y casa cural,  es lo que da a la playa,  lo que da a la montaña.)

29. Después del desayuno me fui hacia la plaza a charlas y oír. Todo está tranquilo y los cubanos están sentados, acostados, o en cayucos por el canal. Dicen que algunos se han ido para la montaña; deben ser pocos. anoche les debieron hablar de nuevo y según parece, la mayoría está dispuesta a volverse a su tierra. Vengo con dos para casa y les dos medallas y bolones. Parecen estar medio engañados.  Por la mañana vino una avioneta a dar varias vueltas y por la tarde vino como a las tres y en su viaje de las cuatro echó algún papel. Estamos completamente varados y parece que el Gobierno no tiene ninguna decisión Son las cuatro y cuarto y nadie y ningún barco, ni motor... Como a las cinco y media viene el comandante y un compañero a casa. Estamos charlando un rato y les brindo unas copas y caramelos. Me dice el comandante que veinte quieren quedarse y que él no les puede abandonar. Le repito una y otra vez que les aconsejo irse a Cuba a todos. Tuve Rosario y luego se quedaron dos rebeldes a hablar conmigo.  La cosa sigue lo mismo y parece que están esperando barco para irse. Esta mañana se corrió el rumor de un desembarco de estudiantes en Santa Isabel. No se ha confirmado. Los rebeldes pasan buen hambre y afirman que han sido engañados. De cuando en cuando disparan sus tiros en el pueblo, pese que a nadie gusta. Por de pronto vino la avioneta a dar una vuelta y no hace nada. Son las tres menos veinte y sin novedad.

A las tras menos cuarto llegan dos helicópteros de la OEA y un cuatrimotor. Vienen delegados de diversas naciones (cinco) y se van a la oficina a tratar de los rebeldes. El cuatrimotor está dando vueltas alrededor del pueblo. Vuelven los delegados y se van con cinco cubanos. El campo de aterrizaje está lleno de gente y al final hay alguna fotografía y filme. Como a las cuatro y media arrancan los helicópteros y se va el cuatrimotor. Me piden rosarios y medallas los rebeldes. En el Rosario los rebeldes casi llena las bancas.

1 de Mayo. Día de grandes acontecimientos. Como a las seis menos cuarto viene una lanchita y se lleva alguna mujer. Tengo la misa y hay muchos cubanos; dos me ayudan a Misa. Pasadas las nueve un helicóptero con los cubanos que ayer se fueron y les dice a los suyos el resultado. Luego helicópteros con reporteros de grandes revistas, fotógrafos, que toman declaraciones o referencias de los cubanos y otros; les hacen desfilar hacia la montaña para tomarles fotos interesantes. A mi también alguien me pide datos y sacan fotografías, un traguito donde Niche y helicóptero con representantes de la OEA. Voy a casa de José y otros y tomamos unas copas y les brindo saltines después de hacer un cambio. Poco antes una sábana de Florencio les sirvió de bandera blanca en la playa. Vienen los de la OEA hacia la iglesia, salgo, y con ellos (el de Paraguay y Costa Rica) y luego ruido de lanchones y barcos de motores fuera de borda y de avionetas, que sí se atreven a bajar. Es más del medio día, tal vez hacia la una y media cuando los cubanos buscan sus ropas, después de haber dejado sus armas y se disponen a embarcar en un lanchón, hablan o discuten antes de marchar y entonan cánticos al zarpar; a uno le tengo que empujar para que se vaya y un retrasado tiene que salir en motor.  Van dos muchachos, algunos estudiantes y Memi.

 Por la mañana estuvo inminente la boda de Annita López con Domingo  ¿? (un cubano) Menos mal que la mamá se opuso y no había permiso del juez. Los cubanos van custodiados por otra lancha con guardias. Una lanchita se llevó cuatro pasajeros, hablo y comento y me voy para adentro con intención de enterarme de las torturas que se hacen a “Comequeque”. Se hace búsqueda de colaboradores y en la oficina, donde me meto, se hace una comisión. A “Comequeque le guindaron del cuello, le llevaron vendado por el pueblo..., etc. ¡Que de nuevo registren las casas buscando armas...! Van a empezar por afuera...

Mauro  sigue escribiendo con letras griegas:

Siento algun koskilleo y me voy para la kasa a esconder en la falsa una eskopeta y me siento bastante tranquilo. Por ahora nada.

(Siento algún cosquilleo y me voy para la casa a esconder en la falsa una escopeta y me siento tranquilo. Por ahora nada.)

Tengo el rosario a pesar del aguacero que le precede, un poco de ensayo y me voy a pasear. Acabo de rezar y escribo...

Transcribimos un trozo de una carta de Jovita:

...le dio al tío una embolia que le dejó muy grave, avisaron a José Ramón, que ya sabrás que está en Cuba, y vino y estuvo tres semanas, y me dijo que había unos revolucionarios cubanos en Panamá y que un Padre del Corazón de María, español, que estaba al frente de ellos y que no podía ser otro que Mauro, pues se encontraba en Nombre de Dios, así que con estas noticias me confundía y no sabía qué pensar...