I.  Intercambio de Experiencias

 Iniciamos con una Dinámica de Oración y Presentación en la que se destacaron 6 puntos de nuestra realidad campesina:  VIDA, PAZ, TIERRA, LUCHA, HISTORIA y COMUNIDAD.

Seguidamente el P. Teódulo Quintero, cmf. recuerda a la Asamblea los objetivos de este Encuentro:

-         Compartir la EXPERIENCIA DE VIDA campesina:  nuestra relación con la tierra desde la Fe y Comunidad Eclesial.

-         Compartir las experiencias de ORGANIZACIÓN campesina.

-         Iniciar un proceso de reflexión sobre la IDENTIDAD campesina.

Los participantes pasan a compartir los temas que corresponden a los tres objetivos mencionados:

1.      Vida Campesina

En este punto los participantes de la Costa Abajo y de El Darién comparten su situación geográfica, sus cultivos, pesca, procedencia de sus pueblos, historia de sus comunidades, sus pioneros, la educación, la salud, las amenazas a la tierra, sus principales problemáticas y su comercio.  Y, como parte de su vida campesina, su realidad eclesial:  ministerios eclesiales y realidad de sus Comunidades Eclesiales.

En este sentido descubrimos en nuestro encuentro personas que vienen de distintas regiones, con distintos intereses y distintas formas de relacionarse con la tierra.  Se demostró cuánto aman y cuidan la tierra nuestros campesinos como un valor inigualable y como Don de Dios.

También se denunció a los que negocian con nuestra tierra y la venden, así como a aquellos que la destruyen para ganar dinero.

Se declaró también la inseguridad en el trabajo campesino:  la ausencia de un mercado justo y seguro por obra de intermediarios, las malas cosechas y el robo.

Hay pues evidentes amenazas a la vida campesina tales como la presencia de terratenientes, los embalses, la minería, las explotaciones madereras, la presencia de empresas transnacionales, el peligro de las hidroeléctricas, la desvalorización de nuestro trabajo, la comercialización de la tierra y el engaño que está al fondo de la legalización de tierras cuyos títulos se dan con el fin de apoderarse de ellas.

 Como elemento esperanzador ante tanta sombra, las CEB’s siguen en marcha iluminadas por la Biblia que nos ayuda a descubrir el valor de la tierra y nos anima a cuidarla, amarla y defenderla.

2.      Organizaciones Campesinas

La organización es una necesidad sentida para mejorar la vida.  Los participantes fueron exponiendo una gran cantidad de organizaciones;  algunas en torno a la fe y otras, motivadas por instituciones Gubernamentales y no Gubernamentales.

Nuestros campesinos participan en una o en varias de ellas pero lo importantes es sentir que tales organizaciones son en realidad las ramas de un mismo árbol de Vida que hay que seguir abonando.

No obstante, los delegados campesinos manifestaron que en sus comunidades encuentran, a nivel interno, miedo al compromiso, desconfianzas y divisiones.  Asimismo encuentran a su alrededor “compra de líderes” y engaños sobre todo por parte del Gobierno que les “organiza” en Juntas Comunales para sus propios fines de manipulación e instrumentalización de los líderes comunitarios.  En la educación vemos cómo se utilizan las aulas para des-informar (por ej. respecto del tema de los embalses).

Es evidente que la producción tradicional de la tierra que tenían nuestros campesinos se contrapone actualmente a los sistemas industrializados que aceleran su desgaste.  Además se hace notar cómo los conceptos de “campo” y “ciudad” han cambiado notablemente.

Hoy tenemos diversidad de formas de producción:  los latifundios, las pequeñas propiedades, la Propiedad Colectiva y los campesinos sin tierra.

Como fortaleza en las organizaciones se señalan:  la presencia de la mujer, el deseo de compartir así como la resistencia y la lucha que mantienen nuestras comunidades campesinas.  La unidad en la organización es principio de vida campesina.  También señalamos como elemento positivo la posibilidad y la disposición de capacitarnos.

 Nuestra hermana Angelines Torres proyecta esta problemática particular de las comunidades campesinas de Costa Abajo y Darién dentro del marco más amplio de la problemática de toda Latinoamérica.   En este sentido, nos expone los siguientes datos:

3.      Realidad Campesina a nivel de Latinoamérica

La pobreza:  Hay 600 millones de habitantes en Latinoamérica.  De ellos 227 millones son pobres (con menos de $2,00 al día) y 100 viven en extrema pobreza (con menos de $1,00 al día).

El agua:  Guerra por las fuentes de agua.  165 millones de personas en A.L. no tienen acceso al agua potable.  En el mundo el consumo del agua se duplica cada 20 años.  para dentro de 25 años 2/3 partes de la población mundial no tendrán agua.

Salud y educación:  Todos los Gobiernos están sujetos a las políticas neoliberales en cuyo sistema ni la educación ni la salud son responsabilidad del Estado.  Por tanto, ambas instituciones exigen la privatización con la exclusión que ella conlleva.

Medio ambiente:  Para el Imperio la tierra da recursos lo cual implica que habrá que explotarla (minas, tala, etc.).  en los países pobres desaparecen 160 millones de hectáreas de bosque.  Para los indígenas y campesinos la tierra es Madre y no se puede vender ni lucrar con ella. 

Deuda externa:  En A.L. se pagan $792 millones de deuda externa anualmente. 

Panamá:  Está entre los países de peor reparto de las riquezas a nivel mundial:  el 10% más rico se lleva 60% de la riqueza;  el 10% más pobre sólo disfruta del 2% de tales riquezas.  Sabemos que si los países ricos dieran tan sólo 1% de sus recursos anuales se erradicaría la pobreza en el mundo.

Como elementos de esperanza constatamos que la fuerza del cambio viene definitivamente de los pobres (por ej. el Movimiento de “Los sin tierra” en Brasil).  Entre los indígenas se hizo un Encuentro en Quito, Ecuador, en Julio de 2004 de donde emanaron importantes declaraciones.   Estos movimientos están generando presión aunque la voluntad de cambio es muchas veces nula.

La Iglesia, en general, ha impulsado grandes Movimientos.  En Darién ella es promotora de cambio aunque nos encontramos con el problema del diálogo interétnico.  Pensamos que los valores de la cultura y del diálogo hay que seguirlos promoviendo desde los jardines de párvulos y que este tipo de encuentros animan y fortalecen la lucha campesina.