P. JOSE MARÍA FERNÁNDEZ, CMF.

Bodas de Oro de Profesión

 En este año 2005, son muchos los que celebran sus 50 años de Profesión. El 16 de Julio, el P. José María Fernández, el “Simpático”. El 15 de Agosto: Luis Gonzalo Mateo, Agustín De la Serna y Luis Azofra. Desde estas páginas de CARTA,  felicitaciones y que puedan llegar, de momento, a las Bodas de Diamante.

El P. Chema nos escribe:

Agradezco a Dios y a la Congregación  este tiempo de gracia de la celebración de los cincuenta años de la Primera Profesión en el lugar mismo donde se realizó.

La  salida de Panamá, el jueves 23 de junio, en la compañía Air Madrid. El viaje fue confortable, a pesar de las casi ocho horas de retraso. En el aeropuerto de Barajas estaban esperando unos primos que me ayudaron a llegar a la estación de Chamartín, todavía en obras por los atentados del once de marzo, para tomar el tren que me llevaría a Palencia. El problema surgió a la hora de pagar el billete porque no admitían dólares, sino euros. Pero se pudo solucionar yendo a un banco de la estación. Llegué a mi pueblo a las tres de la mañana.

Se pudo contactar con los Claretianos de Salvatierra, donde hicimos la Profesión Primera. Pude preparar la fiesta de las Bodas de Oro con unos ejercicios espirituales. Los hermanos de aquella comunidad  fueron muy amables,  proporcionando una acogida fraternal. Recordamos ese año  tan feliz del noviciado y las caminatas que dábamos por aquellos pueblos; volvimos a ver  algunos dólmenes conservados en muy buen estado. El día 16. todos quisieron firmar en la cartilla de la profesión.

Hice otra  visita a la comunidad de León, para conversar con el P. Garde, nuestro maestro de novicios; reconoció inmediatamente a su antiguo formando. Esto le llenó de gran alegría y conversó largo y tendido.

Una sobrina preparó una agradable sorpresa en el pueblo de Valdespina, al día siguiente, 17 de julio. Celebré la misa con el nuevo párroco; la sobrina, que estudia música en el Conservatorio, junto con una compañera, se hicieron cargo de la música y de los cantos en la Eucaristía.

Para los vecinos del pueblo ese día fue día de fiesta. Asistieron todos a Misa y al final quisieron hacer fiesta para recordar a aquel niño, que se fue tan joven al Seminario y que casi no se le ha visto por el pueblo... Quisieron aprovechar el día y celebrarlo...

Chema volvió contento, con unas libras más de peso gracias al queso manchego... huele mal, pero qué rico que sabe!!!