COMUNIDAD FORMATIVA, PARA QUE EL MUNDO TENGA VIDA
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Con ilusión y alegría,
los Estudiantes del Teologado, iniciamos este segundo semestre de estudios en El
Salvador. Nos integramos los compañeros neoprofesos provenientes de Guatemala,
Alvin Bellorín, Olingstons Cerda, Carlos Menjívar y Oscar Barrera; y los que
estamos en la etapa del trienio teológico, en segundo año: Carlos Jesús
Chaves, David Hernández y Luis Díaz; en tercero: Marco Rangel y Freddy Ramírez;
en cuarto año: Luis Carías y Clemente Teret.
Durante el periodo intersemestral los estudiantes del trienio teológico tuvimos varias experiencias formativas que nos han ayudado a profundizar en nuestra experiencia vocacional y en nuestro itinerario misionero: |
Por otra parte, los jóvenes neoprofesos, después de un año intenso, -intenso en vida claretiana, vida de oración y vida fraterna; año en el cual dábamos inicio a un proceso de discernimiento y de seguimiento más cercano de Cristo Señor, para ir dando respuesta a la llamada que desde la fe hemos experimentado-, empezamos esta nueva etapa formativa en El Salvador como preparación al año de experiencia misionera. “Con mucho gozo” los cuatro neoprofesos hemos llegado a esta tierra de Dios que es El Salvador, a hacer vida todo lo que aprendimos y experimentamos en Guatemala.
Todas las vivencias del noviciado se fueron convirtiendo en una respuesta concreta en la profesión del seis de agosto, donde con “aires de transfiguración” cada uno fue diciendo su ¡PRESENTE! con voz clara, con convicciones definidas y con la mirada puesta en Aquel que nos ha llamado y con la esperanza de ser fieles hasta la muerte. La profesión que hicimos el día de la Transfiguración no se ha quedado en celebraciones, ni en un recuerdo, se ha hecho fuerza en nosotros permitiéndonos caminar con paso firme en el hoy de esta nueva etapa de la vida misionera: el postnoviciado, etapa rica, con muchas expectativas, con vitalidad misionera, que han hecho de estos días momentos de gracia.
Ahora todo el ambiente protegido del noviciado ha quedado al desnudo… en esta etapa reiniciamos los estudio de teología y hemos empezado a meternos de lleno entre el ruido y los nervios en la vida de los salvadoreños, sintiéndonos acompañados por ellos y también acompañándolos desde los diversos apostolados que nos han encargado este semestre: acompañamiento a un sector de San Julián y La Fraternidad y los Medios de Comunicación Social.
Así pues, todos, neoprofesos y estudiantes del trienio teológico, tenemos entre manos una gran tarea: seguir actualizando el espíritu de San Antonio María Claret en esta tierra y entre estas personas. Como Jesús queremos dar vida y seguir colaborando en la construcción de un mundo más justo, solidario y cordial.
En el Corazón de María,
Alvin Bellorín, cmf y Freddy Ramírez, cmf.